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Nada me llena ni me satisface.
Me mandan Ángeles desde el cielo, para hacerme compañía, para ser feliz, y simplemente la cago. O me pongo una pinche barrera impenetrable, o me hago pendejo y la cago una y otra vez, como el perro del hortelano, ni como ni dejo comer.
¿Que pedo con mi vida?
Ya ha pasado bastante tiempo para que los demonios se hayan ido, pero los muy cabrones ya le han tomado el gusto y se encuentran muy cómodos.
Arrasan mi nevera, se atascan con mis cervezas, se fuman mis tabacos y abren toda la correspondencia para cagarse de la risa de cuanto debo a mis acreedores.
Están a toda madre acostados en la cama y en la hamaca viendo películas de paga satelital, sirviéndose botanas y ni siquiera me preguntan como me ha ido en el día laboral.
Dan por hecho que todo esto es normal.
Les tengo cariño, que más da, si cuando abro la puerta menean sus colitas, contentos de ver que aun respiro y les doy un día más de cómoda existencia.

Por: dAVo
Moriria por ti
me estoy muriendo por sentirte a mi lado
para saber que eres mia
llorare por ti
lavare tu dolor con todas mis lagrimas
y ahogare tus miedos
rezare por ti
vendere mi alma por algo puro y verdadero
algo como tu
I would die for you
I would die for you
I’ve been dying just to feel you by my side
To know that you’re mine
I will cry for you
I will cry for you
I will wash away your pain with all my tears
And drown your fear
I will pray for you
I will pray for you
I will sell my soul for something pure and true
Someone like you
See your face every place that I walk in
Hear your voice every time I am talking
You will believe in me
And I will never be ignored
I will burn for you
Feel pain for you
I will twist the knife and bleed my aching heart
I’ll tear it apart
I will lie for you
I can steal for you
I will crawl on hands and knees until you see
You’re just like me
Violate all my love that I’m missing
Throw away all the pain that I’m living
You will believe in me
And I can never be ignored
I would die for you
I would kill for you
I will steal for you
I’d do time for you
I would wait for you
I’d make room for you
I’d sail ships for you
To be close to you
To be a part of you
‘Cause I believe in you
I believe in you
I would die for you.
Por: dAVo
En esta casa tengo los más bellos recuerdos
Y los más dolorosos
Aquí tuve la oportunidad de ser feliz
Pero solo obtuve tristeza
Por eso me voy de aquí
Esperando sanar las heridas en cualquier otro lugar
Que no sea este.
No se si volveré
No tengo a donde ir
No se a donde voy, solo se que no puedo estar aquí.

Por. dAVo
Amame
dime que me amas
engañame
vamos mienteme
finje que me amas
solo dime que me necesitas.
Dear, I fear we’re facing a problem
you love me no longer, I know
and maybe there is nothing
that I can do to make you do
Mama tells me I shouldn’t bother
that I ought just stick to another man
a man that surely deserves me
but I think you do!
So I cry, and I pray and I beg
Love me love me
say that you love me
fool me fool me
go on and fool me
love me love me
pretend that you love me
leave me leave me
just say that you need me
So I cried, and I begged for you to
Love me love me
say that you love me
leave me leave me
just say that you need me
I can’t care about anything but you
Lately I have desperately pondered,
spent my nights awake and I wonder
what I could have done in another way
to make you stay
Reason will not reach a solution
I will end up lost in confusion
I don’t care if you really care
as long as you don’t go
So I cry, I pray and I beg
Love me love me
say that you love me
fool me fool me
go on and fool me
love me love me
pretend that you love me
leave me leave me
just say that you need me
So I cried, and I begged for you to
Love me love me
say that you love me
leave me leave me
just say that you need me
I can’t care about anything but you
(anything but you)
Love me love me
say that you love me
fool me fool me
go on and fool me
Love me love me
I know that you need me
I can’t care about anything but you
Por: Rius

1
Valentina está en los huesos. Tiene ojeras, su rostro ha sido mancillado por el cansancio (sospecho que también por sustancias que afirma haber dejado de consumir) y por unos cuantos granos rojos de adolescente. Sonríe con su cara pálida, vampiresca, pegada a mi brazo. Me dice que tiene frío. Que la pista de patinaje le da frío. Por eso nunca se ha animado a meterse a patinar sobre el hielo, por el frío y porque le da pena que todos los mirones que se acodan alrededor del acrílico de la pista se burlen de ella si llegase a resbalar. Todo esto lo ha dicho con palabras cortas, monosílabos separados unos de otros con breves silencios, mientras siento el débil calor que emana su flacucho cuerpecito que es casi del grosor de mi brazo, del cual se resise a soltarse.
Le digo a Valentina que me acompañe a la librería. Valentina abre los ojos grandes, sorprendidos, como si de mi boca hubiese salido un absurdo, un imposible. Valentina me pregunta si en verdad hay librerías en los centros comerciales, que nunca antes había escuchado una locura semejante. Yo le digo que sí. Que siempre han existido las librerías dentro de las plazas. Ella se ríe y me mira con ojos traviesos que agradecen que no me burle de su descuido.
-A ese viejo yo lo conozco –me dice Valentina señalando una fotografía enorme que tapiza la pared del fondo de la librería.
-Es Gandhi –le digo-. Es idéntico a mi abuelo.
-Ah –exclama ella, levantando los ojos y leyendo el nombre de la librería-. Con razón.
Para no aburrirla, voy de inmediato con un joven dependiente y le entrego un papel con los nombres de un par de libros que me han encargado. En Campeche sólo hay dos o tres librerías, pésimamente surtidas.
-¿Son libros que vas a regalar? –me pregunta Valentina mientras el joven dependiente revisa en la base de datos de la computadora si tiene los libros.
-Sí, son para regalar –miento, mi primo me dio el dinero.
Valentina se desliza por los estantes, curiosa. Parece un cachorrito que acaba de ser llevado a una nueva casa. Duda. Parece olfatear antes de atreverse a dar un paso. Le digo que más adelante hay un estante con discos y revistas de cotilleo. Me ignora y se detiene en un estante de libros. No se atreve a tocarlos. Sólo los mira, sorprendida de que existan tantas portadas de diversos colores, tamaños y texturas reunidas en un mismo sitio. Quiero creer que no es la primera vez que Valentina entra a una librería. Sospecho estar equivocado. Me siento orgulloso. Un hombre mejor.
2
En mitad de una parrillada argentina (argentina por los chorizos, cortes, cocinero y comensales argentinos que se aglutinan alrededor de la parrilla), Rodrigo, mi mejor amigo al cual llevaba más de dos años sin dirigirle la palabra, hasta el día de ayer que fue el bautizo de su ahijada (hija de Vicky y de Alfredo, argentino), me pregunta si deseo acompañarlo al ADO a buscar a su novia Verónica que viene de pasar unos días en Playa del Carmen. Le digo que sí. Que sería un placer acompañarlo.
-Viene con Valentina –me dice.
-Me da igual –digo sorbiendo una lata de cerveza.
El camión va retrasado. Por fortuna Rodrigo, hombre previsor cuando se trata de intoxicar al cerebro, sustrajo de la nevera varias latas de cerveza, que bebemos sentados en los asientos de su auto deportivo nuevo. Rodrigo me dice que está estudiando para piloto. Él sabe que yo lo sé porque hace cosa de unos meses me lo platicó en un e-mail que no me tomé la molestia de responder.
-¿Quieres ver el video? –me pregunta.
Respondo que sí. Rodrigo saca su celular, pulsa unos botones y en la pantalla aparece la imagen de un pletórico mar turquesa. Ruidos de turbinas. Una isla enorme que da la ilusión de aproximarse peligrosamente hacia la pantalla del celular.
-Escucha –me dice Rodrigo.
Una voz que no es la de Rodrigo suelta una retahíla de improperios. El ruido de las turbinas se agudiza acallando las palabrotas. En la pantalla se ve el cielo azul, nubes blancas y de nuevo el inmenso mar turquesa a lo lejos.
-Casi se caga mi maestro –me dice Rodrigo-. Sólo quería ver Cozumel de cerca.
Tomo nota mental de no olvidar preguntar antes de abordar un avión el nombre del piloto.
3
Dos años atrás. Mérida. En una disco llamada Infierno aparecieron dos ángeles esbeltos.
-Mira, me está mirando –dijo Rodrigo.
-Vas –dije yo.
Ninguno de los dos se movió de la mesa. Pedimos varias cervezas. Nos emborrachamos. Hablamos de lo cobardes y patéticos que somos por ser incapaces de permanecer sobrios a la hora de abordar a una mujer.
-Hola –le dije a una de las chicas.
-Hola –dijo ella.
Quedé mudo. Ella sonrió. Su sonrisa me dio valor para preguntarle su nombre. Su edad. La licenciatura que estudiaba. Estaba claro que era un imbécil, sobrio o ebrio, daba igual. Sin embargo, ella sonreía a cada una de mis preguntas. Me dijo que se llamaba Valentina, que odiaba la escuela, que no estudiaba ninguna licenciatura porque aún cursaba la preparatoria. Me escandalicé (disimuladamente) de que fuera menor de edad y luego me excité (también disimuladamente), y más me excité (quizás ya no tan disimuladamente) cuando apareció a su lado otra adolescente que era su viva imagen salvo por el vestido negro con bolitas blancas que llevaba encima.
-Ella es Verónica –dijo Valentina.
-¿Son gemelas? –pregunté lo evidente porque como dije, soy un perfecto imbécil sobrio o ebrio, da lo mismo.
-Sí –dijo Verónica muy sonriente.
Me sorprendió que no se burlaran de mí. Supuse que era mi día de suerte y que nada podía salir mal.
-Quiero presentarles a alguien –les dije a las dos risueñas jovencitas apuntando con el dedo índice hacía mi mesa-. También es mi gemelo.
4
Valentina se entretuvo varios minutos hojeando un libro de pasta gruesa con forma de pastel, de hojas de cartón (también con forma de pastel) con recetas para cocinar pasteles que venían ilustrados con fotografías de pasteles.
“Pasteles para niños”, leí en la portada. Con sigilo verifiqué el precio en la contraportada, deslicé el libro en forma de pastel sobre la caja, el cajero me miró con lástima, le entregué un billete de 50 pesos, él me entregó mi cambio en varias monedas de 50, 20 y 10 centavos.
-Para que me cocines uno en mi cumpleaños –le dije a Valentina.
5
Mamá entró una noche llorando al cuarto. “Rodrigo está en el hospital”, me dijo. Empaqué mis cosas. La mamá de Rodrigo, que es como mi mamá, estaba devastada. Fue a la capilla y rezó mil rosarios a pesar de haber estado alejada de Dios durante muchos años. Rodrigo sobrevivió milagrosamente a un derrame cerebral ocasionado por una contusión que nadie vio. Lo encontraron tirado como un perro en mitad de un callejón, justo en medio de dos antros gigantescos de la zona hotelera. Rodrigo trabajaba como animador de las discos, es decir, convenciendo gringos para que despilfarrasen todos sus dólares en una barra libre so riesgo de quedar ciegos, entre otras cosas. Al salir de un coma breve, Rodrigo dijo no recordar nada. El doctor recomendó que algún familiar o amigo muy cercano a él lo acompañara en todo momento durante la rehabilitación. Rodrigo corría el riesgo de perder la memoria o volverse agresivo con los medicamentos. Me quedé un mes a su lado. Rodrigo no perdió la memoria ni se volvió agresivo, siguió siendo el mismo de siempre, risueño y burlón. Cuando lo llevaba al hospital a sus chequeos diarios, por esas calles enrevesadas e idénticas de Cancún, Rodrigo fingía perder la memoria y volverse loco para que yo me angustiara y no pudiera llegar con facilidad al hospital.
Durante ese mes, mientras Rodrigo dormía la mayor parte del día, me entretuve investigando los correos electrónicos de editores de periódicos y revistas. Les envié algunos cuentos y artículos a sabiendas que era un náufrago arrojando botellas de auxilio en el mar.
Valentina me mandaba e-mails preguntando cuándo regresaba a Mérida. Me extrañaba. Quería verme. Mantuvimos la llama ardiente de nuestro noviazgo escribiéndonos cochinadas inenarrables que llevaríamos a cabo apenas nos viéramos. Valentina tenía una gran imaginación. Estuve tentado a empacar mis cosas y regresarme a Mérida mientras mi mejor amigo dormía.
6
Verónica llegó a Cancún de sorpresa a visitar a su novio Rodrigo. Valentina también. Al bajar al estacionamiento de los departamentos, Verónica corrió a los brazos de Rodrigo. Valentina, con la mirada extraviada, como si estuviese sorprendida de verme allí, se quedó en los brazos tatuados de un sujeto con gafas oscuras que la sujetaba de la cintura. El rufián me miró altivo. Tomé del brazo a Valentina. Me la llevé al ascensor y pulsé un botón al azar. Valentina se tambaleaba carcajeándose. Le pregunté que qué le pasaba y ella no me respondió, se limitaba a reír como el Guasón. Enloquecida. Parados uno frente al otro, en la azotea de los departamentos, la sujeté de los hombros y la zarandeé. Valentina no paraba de reír.
-Eres una basura –le dije.
Valentina al instante cesó en sus risas. Quedó petrificada como una estatua. Me miró por un segundo y sus ojos se humedecieron. Nunca antes la había visto siquiera estar triste. Se abrieron las puertas del elevador. Apareció Rodrigo.
-El tipo de abajo dice que si no bajas con Valentina en un minuto sube a matarte.
7
El rufián me manda mensajes al celular, correos electrónicos y escribe comentarios en mi blog amenazándome de muerte y afirmando que soy un escritor sin talento.
Valentina me dice que Fernando no es malo, que es su novio y que lo ama mucho. Que es mentira que sea un drogadicto y un dealer, lo de consumir y repartir drogas sólo lo hace por diversión porque él es muy divertido y yo un amargado.
Rodrigo me dice que Fernando no es tan malo como parece. Es sólo un hijo de papi. Que no me azote, man, que no es para tanto y que por favor lo lleve a la plaza para que pueda reunirse con Verónica y Valentina, pues Fernando no tarda en pasarlos a buscar para irse el fin de semana a su casa de la playa en Progreso.
8
El mesero pone sobre la mesa un chocolate caliente.
-Eres un abuelito –me dice Valentina.
Sonrío porque Valentina dice la verdad. Miro a unos niños patinar sobre la pista de hielo. Valentina sorbe un inmenso capuchino. Me dice que terminó con Fernando porque estaba loco.
-Quién se lo hubiera imaginado –digo.
Valentina sonríe. No siente culpa. Me cuenta que quiere irse a vivir a Playa del Carmen. Ser libre. Más de lo que es ahora. La animo para que se vaya a vivir a Playa. Pero que primero debe aprobar la materia que ha reprobado mil y un veces y que le impide graduarse de la preparatoria. “No puedo, soy muy tonta”, dice y luego se ríe. Me río con ella. Me pregunta si estoy escribiendo algo. Le respondo que sí. Una novela. Ella se entusiasma y me pregunta cómo se llama la novela. Le digo que Valentina. Valentina me mira y me dice: “como yo”. La miro y le digo que sí, que se llama como ella. Me pide que le platique un poco de la novela. Le digo que básicamente trata de una adolescente menor de edad, flaca como un somalí, que tiene una hermana gemela malvada que le hace la vida imposible y un ex novio escritor que, herido por ser cambiado por un dealer, la acusa con su mamá de que tiene problemas con las drogas.
-Me suena familiar la historia –dice Valentina divertida mientras sumerge los labios en una montaña de crema batida.
Me quedo callado observándola. Ella me anima a seguir con la historia. Que le cuente qué más cosas pasan en la novela. Le digo que Valentina es enviada a una inmunda clínica de rehabilitación donde es violada y sometida a sórdidas vejaciones, de donde logra escapar y en venganza, justo el día de la presentación del libro de su fracasado ex novio escritor, brinca desde las butacas de un auditorio casi vacío y lo apuñala con un picahielo hasta matarlo. Uno de los espectadores graba la macabra escena en su celular y la sube al YouTube. Cientos de miles de personas ven el video en sus computadoras y por morbo salen a comprar el libro del difunto escritor sin talento. Fin.
Valentina abre los ojos enormes, deja de lamer la crema batida de su capuchino y me mira a los ojos.
-Yo nunca te mataría… –me dice muy seria-. No de esa forma.
9
Verónica tiene una mirada asesina.
-No es mi culpa que se haya retrasado tu camión –le dice Rodrigo.
Valentina luce en los huesos pero radiante. Con una sonrisa enorme.
-Hola niño –me dice brincando a mis brazos-. Cuántos siglos.
-Miles –le digo.
Verónica le dice a Rodrigo que no lo quiere volver a ver. Que han terminado. Que no puede creer que no la haya invitado al bautizo.
-¿Soy solo tu puta o qué? –le pregunta.
Rodrigo queda en silencio un par de segundos y luego dice algo que no logro escuchar porque me voy con Valentina a un Oxxo a comprar una botella de agua.
10
Valentina se detiene frente a una guardería. Tras el cristal se ve una piscina llena de pelotitas de muchos colores. Un puente de madera que cuelga de un segundo piso. No hay ni un niño jugando, sólo dos empleadas bastante jovencitas sentadas en unas sillas de plástico con caras soñolientas.
-¡Mira! –exclama Valentina.
Su dedo apunta a un cuarto donde hay disfraces de todas las princesas de Walt Disney: La Bella Durmiente, Blanca Nieves, La Bella, Cenicienta, La Sirenita. Valentina no puede reprimir unos saltitos. Sus ojos se ponen enormes.
-Eso no había en la guardería donde trabajaba –me dice melancólica.
Hace dos años, cuando le pedí a Valentina que fuera mi novia, lo hice precisamente en la guardería que ella mencionó. Ella vestía un uniforme compuesto por unos jeans y una camisa horrenda y muy masculina color azul marino. Tenía la cara adormilada y el pelo amarrado en una coleta. “Qué extraño eres”, me dijo y luego dijo que sí, que sí quería ser mi novia porque era una forma original de pedirle noviazgo, pues ahora recordaría con cariño la guardería que odiaba (misma que abandonó tiempo después para incursionar como bailarina en un putero).
-Sólo pueden entrar niños –me dijo una de las chicas que atendían la guardería cuando le dije a Valentina que entrara al cuarto de disfraces de las princesas.
-Toma –le di un billete de 200 pesos a la chica.
La chica me miró raro, dudando si agarrar el billete que le extendí, y luego le dije que mi amiga tenía cáncer terminal y que su sueño antes de morir era el de ser una princesa. La otra chica miró a Valentina, tomó el billete y dijo:
-Pasen, pero que sea rápido. No quiero que me corran de mi trabajo.
-¿Cómo me veo? –me preguntó Valentina, muy seria.
El traje azul pastel de Cenicienta le quedaba holgado de la espalda y el pecho, al igual que los guantes de lycra que le llegaban hasta los codos; la falda con varios pliegues transparentes en realidad parecía un tutú de ballet que dejaba al descubierto sus muslos, rodillas y pantorrillas flacas como palos de escoba.
-Como una princesa –le dije poniéndole en la cabeza una tiara de diamantes de fantasía.

Directamente del galardonado documental “Playing For Change: Peace Through Music” les presento varias canciones alrededor del mundo que saldran independientemente mas adelante.
Concepto deliciosamente enriquecedor, al ir captando la interpretacion de grandes musicos callejeros o tribales, para montarse un solo track impresionante.
Enjoy it!
Stand By Me “The Beatles”
One Love “Bob Marley”
Dont Worry
Por: dAVo
Un spot del IFE de esos que nos pasan a cada hora, dura mas o menos el mismo tiempo que este que te presento a continuacion.
La gran diferencia es que mientras aquellos no nos aportan nada util, benefico, interesante, creible, bello, importante, unico, ni mucho menos nos hacen recordar quien esta ahi, para y por nosotros, como siempre.
Te invito a que lo veas sin prisas, sin prejuicios.
No importa a que religion pertenezcas.
Tampoco es un sermon.
God is God.
Tan simple como eso.
y escapo al paraíso

Creo que alguna vez fui un niño.
Mi padre no estaba con nosotros mas que, para convertir un día soleado en el mismisimo infierno.
Tocando una hermosa melodía con su guitarra, que lograba engañar a los indefensos.
Mi madre poseía la inocencia que le fue arrancada a mordiscos y que sin embargo logra prevalecer.
Mis amigos siempre fueron desechables. Bueno, casi todos.
Recuerdos de flores rosas en un jardín pequeño, risas y juegos que parecen un sueño.
Y un gran perro negro acostado en el centro de la habitación.
Y yo, yo simplemente me limito a observar, a memorizar cada detalle, de esa niñez…
Que nunca existió.
Poco a poco nos fuimos quedando solos,
todos muertos, desaparecidos o maniaco depresivos.
Solo un hada y su retoño.
¿Y luego?
Una realidad convulsa que nos obliga a edificar nuestro propio universo.

En trilladas secuencias de palabras, que han sido utilizadas infinidad de veces ya, intento moldear algún significado de los millones de pensamientos dispersos que revolotean en mi cabeza.
Como incisivas mariposas monarca, que no cesan de volar y azotarse contra las paredes de mi entendimiento.
No pertenezco a éste planeta, éso si me queda claro.
Basta observar a los ríos de gentecita caminando mortificada por las calles del Centro de la ciudad para darme cuenta de que no pertenezco.
Basta encender el maldito televisor y ver, con tristeza que tengo a mi disposición 85 canales de mierda.
Basta escucharte, hablando todo el puto tiempo, para saber que no pertenezco.
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Hay épocas que me la vivo, con las manos frente a los ojos, ni oigo… pues mis oídos de normal , no funcionan a su perfección.
Y así me la paso. Me la paso un buen tiempo, inerte; pero de pie, por si alguien de casualidad , mira , donde siempre estoy para que por lo menos cuando volteé, me vea paradita, con la sonrisa pintada de siempre y el pelo revuelto, los mismos tenis pintarrajiados y los mismos lentes que disimulan mi mirada perdida.
Pero que no me vean las muñecas ni las manos ; que ni siquiera se les ocurra ver mis pies. Por que esos son el reflejo de que planeo un viaje, el reflejo del deseo de una huida eterna.
!Que no se fijen¡ Si no, se van a dar cuenta que mi alma hace mucho tiempo que no quiso quedarse a vivir conmigo, se desprendió de mi, y se fue sin permiso.
Que me quedo sola, con pedazos de mi corazón, pedazos por regalarlo por partes, y algunos que me fueron arrancados a la fuerza.
Pero sigo, por si alguien necesita algo. Sigo, por que se supone que debo de seguir, por que lo correcto es que no me valla.
Sigo, con los mismo vicios de siempre, con el mismo daño, y aún, volteo y no hay nadie.
Heey!! ¡Aquí estoy! ¿ Nadie necesita nada? , no les pido que me “ayuden” …. !!NO QUIERO QUE ME AYUDEN!!! , ni mucho menos que me atosiguen con promesas de un supuesto apoyo incondicional. Solo quiero que me pidan algo, para que me obligue a no irme.
No me mires con ojos de que no tiene remedio mi situación. No ayudas preguntando ¿que tienes?, no creo que quieras oír mi verdadera respuesta.
No saltes alrededor de mi como chapulin en celo, no actues como si la vida se basara en cuantas margaritas y bombones obtenemos cada uno. No hagas como si fueras mi amiga del alma, y sonries tan falso esperando que yo haga lo mismo… para ponerle una palomita a tus obras buenas del día.
Y tu… !vete de una ves!. ¿Por qué sigues? … o por lo menos… por que a mi vista? Te puedes ir?…… Por que dices que me quieres… bien sabes que no me perdonas mis errores… y que lo para tí, lo echo, echo esta; jamás cambiaré el pasada. El pasado te pesa demaciado como para olvidarlo. Primero es tu orgullo, al perdon que ciento un veces te pedí desesperada y llorando como niña que no encuentra su casa.
Negación…
Aquí… que bruta… ¿Por qué?.
Si de todos modos volteo y no hay nadie… ni siquiera pasando…
Que tonta.
Me voy pronto.
Gracias por todo… y mas por el abrazo de oso que nunca me aceptaste.. que seas feliz.
Yo… me voy.
Por: Alles
Este es en realidad el Secretario de Comunicaciones y Transportes Luis Téllez
Eso explicaria muchas cosas….


¿Han escuchado que los elefantes tienen una muy buena memoria y que nunca olvidan?
Yo si.
Lo que no sabia era que podian dibujar mejor uno.
Marcador al medio tiempo:
Elefante 2
dAVo 0
Es un video realmente impresionante, he visto comentarios de gente que se opone a esto y dicen que estan explotando a estos animales porque lucran con las pinturas al venderlas a los turistas.
Los elefantes y cualquier animal tienen un costo de mantenimiento (alimentacion, cuidados, medicamentos etc)
A mi parecer esto y los viajes que dan sobre ellos en Tailandia es su modo de vida, y se ha demostrado que son bien cuidados y atendidos por sus dueños.
Dsifruten.
(Favor de tararearla a un ritmo regguetonero o como chingados se llame ese pinche musica misogina)
En mis noches productivas, quisiera fumar marihuana, inhalar cocaína, calentar crack, inyectarme heroína, tomarme un par de pastillas, tener sexo con seis mujeres a la vez, todo esto al mismo tiempo, para alcanzar la lucidez y entender el porque de la vida.
Pero soy cobarde, no soy capaz de volarme un alto, ni mucho menos de aplastar a una hormiga, prefiero hacerla mi amiga.
Estas aquí parada y muy decidida, me escupes en la cara, solo deseo tu partida, vestida con el abrigo de piel que te regale, nada me gustaría mas que prenderte gasolina, y verte arder, o aventarte a los gusanos, a ver si a ellos no les haces daño, aunque es muy poco probable, pues nunca fuiste amigable, excepto cuando estabas en el asiento trasero de mi auto, revolcándote como piro maniática, la verdad es que eres una lunática, obsesiva, compulsiva, celosa y repulsiva.
Pero esta demás echarte muchas flores, tu solo fuiste uno de tantos amores, que no se piense que estoy resentido, es que solamente me encuentro aburrido, pero no te apures, estos versos se han agotado, y como muestra de mi buena fe, te recomiendo que te avientes desde un puente, desde el frente, desde un tren, con gusto te pago el cianuro para que te inyectes y no lo lamentes, para que dejes de molestar, para que dejes de respirar.
Bling bling, el cartel de dAVo presente in da house.
Fuckin asshole.
Fuckin music

Los hermanos de Jalisco ya se pusieron las pilas y andan bravos. Apoyo la mocion.
¿Donde puede uno conseguir una de estas coquetas y bellas placas?
Este deberia de ser el nuevo accesorio de moda para todos los automoviles del pais.
¿A poco no?

Es increible y admirable como a pesar de los 20 millones de spots que nos chutaremos hasta julio, la basura de informacion que los medios expulsan, cada vez son mas mexicanos que no se tragan la pildorita. El internet sigue siendo uno de los mejores escaparates para la libertad de expresion. He aqui dos casos con los que me tope.
El primero es de un señor norteño (de esos clasicos) que solo tiene un par de pesos y se la pasa mirando y mirando el anuncio de los hot dogs, enfadado porque no le alcanza y gracias a las preguntas de la persona que lo va grabando, poco a poco va saliendo la rabia y desesperacion de su situacion, en una parte “confiesa” que su “vieja” le amenazo que si no lleva la cena, mejor que ni se aparezca.
Asi va pasando la entrevista con un estilo muy particular, que muestra a una parte representativa de este mexico.
En el segundo video, tenemos al “payaso pueblo” payasito como hay en muchas entidades de nuestro pais, quien aprovecho que en su tele pasaba uno de esos tan bien logrados spots del IFE, para mandar su mensaje a la clase politica y dar las gracias por el pesito que nos aumentaron en el salario minimo a todos los mexicanos, con eso a la semana ya son ocho pesitos y nos da perfectamente para una sopa maruchan, la cual tarda meses en el estomago… muchas gracias señores diputados!!
¿crisis? ¿cual crisis? si en este pais se dan millones y millones a los partidos politicos para que tiren a lo baboso.
Por: dAVo



Tus besos son como las papitas fritas
Te lo he dicho una y mil veces
Cuando pruebo tus labios no puedo parar
Siento la necesidad de estar pegado a ti
A tu boca
Probar de ese veneno al cual soy adicto
Engancharme, una y otra vez
Fascinado de su textura
Sin importar que a nuestro alrededor estén cien gentes
Observándonos, y algunos tachándonos de obscenos
Estar tatuado a ti
Abrazarte, sentirte.
Sin pensar en nada más.
Deseando que me permitas ser tu caballero
Ese que te proteja de los ojos morbosos del antro
Que te cuide y vele tu sueño en tardes lluviosas
Después de hacerte el amor.
Que envejezca contigo, a tu lado
Fortalecernos mutuamente.
Ser uno.
Ser tuyo
Hasta el fin.

Luces de neón, meseros levantando vasos, recogiendo botellas y princesas en estado desahuciado en brazos de sapos alrededor de la pista. Es el momento de partir, todo el espectáculo patético me lo sé de memoria. No tengo por qué quedarme. Pérdida de tiempo y de talento.
Bajo las escaleras y el guardia me abre la cadena aun sin pedirme el ticket necesario para ello.
Te despido con un beso y te pido mandarme un mensaje cuando llegues para saber que estas bien.
Mientras tanto abordo un taxi, el cual, como siempre es igual a comprar un boleto de feria, nunca sabes qué clase de chofer te tocara y deberás de manejar la situación lo mejor posible.
Triste historia.
El tipo trabajaba en el negocio de la construcción siendo chofer, un sábado como cualquier otro es convencido por compañeros de trabajo para forjar actividades ilícitas.
Aun sigue firmando cada mes en el juzgado para continuar con su libertad y seguir trabajando.



Los Grilleros