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Por dAVo

Hemos llegado a la cantidad de 100 mil visitas a este su Nosocomio favorito.

Debo decir que estoy muy contento pues para ser un blog en donde NO se bajan peliculas, canciones, videos pornograficos y demas material con derechos de autor, bastante bien nos ha ido.

Muchas gracias por seguirnos y ser parte de la locura colectiva con sus comentarios y aportes.

Por Zurita

avalancha2

Nací en 1971 y desde que tuve uso de razón quería una Avalancha.

En aquella época, había una industria juguetera mexicana a la que le iba muy bien.

Las marcas mexicanas eran Plastimarx (son bonitooos, son durableeees, son jugueeetes Plastimarx); Ensueño (Muñecas y juguetes… ¡Ensueño! Tan bonitos como tú); Lilí-Ledy (es Li-lí Le-dy) y la aún existente Mi Alegría (con juguetes Mi Alegría, siempre felices estamos, con juguetes Mi Alegría, aprendemos y jugamos).

Si aún recuerdo todas esas cancioncitas es porque todas esas jugueteras nacionales se anunciaban en televisión todo el tiempo. Cada día del niño se deben haber vendido millones de triciclos Apache, billones de muñecas Fabiola (la muñeca que camina por sí sola) y trillones de Lagrimitas Lilí (llora, llora y mueve sus manitas, solo se contenta llevándola a pasear, a comer, a bañarse…).

Pero de todas esas cosas, la más deseada por mí (más aún que el Patomóvil cuac cuac cuac)  era “el carro deslizador Avalancha. Avalancha es una avalancha de emoción. ¡Avalancha! Avalancha es una marca registrada, ¡no aceptes imitaciones!”.

Todo eso decía Genaro Moreno en el comercial de mi tele en blanco y negro, mientras unos niños hacían proezas en sus Avalanchas, que corrían más rápido que cualquier automóvil. Adultos pendejos, ¿para qué se compraban carros tan caros, pudiendo ir al trabajo en Avalancha?

La primera vez que vi una Avalancha en vivo, iba en ella un niño de la calle de junto. Mi calle se llamaba 1857, como la Constitución de ese año. La calle de junto se llamaba Nivel. Las demás calles de la Colonia del Parque eran la 1917, la 1810, la 1910. Y en medio de todas ellas estaba (está todavía) la calle Nivel.

¿Por qué se llama así? Quién sabe. Pero nomás por eso me cagaba. Y toda la pinche gente que vivía en ella me cagaba también. Así nomás, porque sí, por la misma razón que su pinche calle se llamaba Nivel. Y más me cagó cuando aquel niño pasó deslizándose en su Avalancha muy orondo, muy dueño de la situación el pendejo.

Para la siguiente navidad le pedí a Santa Claus una Avalancha. Me trajo pura verga. Decidí tratar con los Reyes y me trajeron ¡ropa! Detestaba la ropa. Todos los pinches suéteres me picaban. Y los overoles,  tan de moda en aquellos años, se me hacían el pasaporte directo al travestismo. Y de seguro lo eran, porque antes no había tantos travestis como ahora.

Pinches Reyes, siempre me traían ropa. Pero casi cuatro meses después llegó el Día del Niño, así que le pedí la Avalancha a mi mamá. Me miró como si le hubiera pedido una granada de mano: “¿Y dónde vas a andar en ella? ¿A media calle para que te atropellen?”

“Puedo usarla en la banqueta, ma”. “No. Olvídate. ¿Para que un día yo regrese de trabajar y me digan que estás muerto?” La única alternativa era usarla dentro de la casa. Mi mamá me dijo entonces que le preguntara a mi abuela, con un tono que insinuaba que ella también me iba a mandar por un tubo.

De todas formas lo hice, cuando estaba ocupada trapeando el piso. “El mosaico”, como ella le dice. Antes de negarme algo, mi abuela siempre tenía la decencia de poner cara de angustia y darme una larga explicación de por qué no. Pero en esa ocasión ni volteó a verme ni dejó de trapear para decirme: “Me vas a manchar el mosaico con las llantas”.

Y era cierto, las llantas dejaban tallones negros hasta en el asfalto cuando las Avalanchas se frenaban de golpe. Ni modo. Para acabarla de amolar, ese año me compraron un Invasor (o sea, un frisbee) negro marca Cobra,cobra también mexicana.  Estaba chido, pero a los cuatro días lo dejé adentro del coche de mi mamá y el sol lo dejó todo deforme. Parecía una caca.

El refrán popular que más odio es “ten cuidado con lo que deseas; podrías obtenerlo”. Es como de gente ardida, que nunca se ha salido con la suya. Es como para gente de Nivel. Él niño culero de esa calle tenía una Avalancha, pero seguro ni la quería. La hubiera cambiado por un Chutagol o una máquina de raspados en un segundo.

Digo todo esto porque finalmente otuve mi Avalancha. Pero a un costo mu alto.

Un día mis abuelos me informaron que estaban hartos del D.F. y se iban a regresar a vivir a San José de Gracia, en Michoacán. Se decidió que yo me fuera con ellos y mi mamá se quedara en la ciudad hasta que yo terminara la primaria.

Cuatro años estuve allá. Cuatro años en los que aprendí a jugar Invasor con boñigas, que son cacas de vaca secas en forma de plato (antes no me dio tétanos). Luego, cuando aprendí a socializar un poco más, empecé a jugar Changai.

Para el Changai que se necesitan dos equipos, dos piedras y dos varas -una corta y una larga- de una planta llamada capitaneja. Una vara de esas es ideal para darle de chicotazos a una mula, por ejemplo. Pero en el Changai, que era una especie de criquet chichimeca, la vara corta sustituía a la pelota y la larga al bat.

El Changai se jugaba en cierta época del año, hasta que de un día para otro todo mundo salía a jugar con una soga en vez de las dos varas, para hacer trucos de charrería. Había que comprar varios metros de soga y luego quemarle las puntas en la estufa, para que no se deshebrara, dejando una especie de ojal en uno de los extremos, para ahí meter el otro y hacer un lazo.

Aprendí a hacer un par de los trucos más fáciles, como meterme dentro de la soga y hacerla seguir girando a mi alrededor. Pero otras suertes, como las tarabillas, me parecían imposibles. Cuando nos cansábamos de florear la reata (así se dice, ni modo) lazábamos a los perros -especialmente al Texano, que tenía cabeza de Collie (como Lassie) y cuerpo de tlacuache con zorrillo.

Era horrendo el pinche Texano. Su dueño, José Juan, era mejor conocido como Jotejuán, porque hacía azahares para bodas.  Cada vez que lazábamos a su perro se le salían las lágrimas, pero ni el gesto ni la voz le cambiaban. Nomás decía “ya déjenlo, ya déjenlo” mientras nos aventaba terrones enormes con gran puntería.

Sobra decir que yo también hice de res en incontables ocasiones. Algún cabrón me lazaba de los pies y otro de la cintura. El problema no era las caídas, sino las quemadas. La soga me dejaba unas llagas espeluznantes (los vaqueros no usan guantes por elegancia) y por su textura como de escobeta, sentía que me estaban lazando con alambre de púas.

Siempre pasaba lo mismo: en cuanto empezaba a agarrar la onda del juego de la temporada, se cambiaba de juego. En época de vientos, por supuesto que se volaban papalotes. Luego venía el trompo, luego el futbol y luego otra vez el Changai (que debe haber sido en otoño, cuando a las capitanejas se les caían las flores y empezaban a secarse).

Yo era tan bueno para el futbol, que cuando los capitanes armaban sus equipos, al final siempre quedaban dos niñas que apenas habían aprendido a caminar y yo. Entonces, el capitán del equipo que tenía el turno para elegir hacía una pausa, me miraba, miraba al otro capitán y decía: “Quédate con el güero y dame a las chiquillas”. ”¡Ni madre!”, replicaba el otro, como si le quisieran dar al “Abuelo” Cruz a cambio de Pelé.

La única época del año en que se jugaban distintas cosas al mismo tiempo era en las semanas posteriores al 6 de enero, cuando llegaban los Reyes (Santa Claus debe haber detestado la vida pueblerina tanto como yo, porque ni se paraba por San José de Gracia.)

Yo ya no creía en ellos desde antes de llegar allá, pero fingía que sí ante todo mundo. Los demás niños de mi edad se burlaban de mí y traían a sus hermanitas (las mismas que jugaban mejor al fut que yo) para preguntarles: “¿Quiénes son los Reyes?” “Los papás y los agüelitos”, contestaban ellas, chimuelas pero con gran autoridad.

Años después, todos los que se habían burlado de mí estaban convencidos de que sobre una roca, en una ranchería cercana, había aparecido una Virgen. Yo lo único que veía era una mancha en forma de mantarraya, pero ellos le llevaban flores y la contemplaban en silencio. “No es la Virgen, son sus agüelitos y sus putas madres”, les dije. Pero sólo en mi mente, porque no soy suicida.

Además, yo fingía que los Reyes seguían existiendo a ver si ahora sí me traían mi Avalancha. Vivíamos a la orilla del pueblo, así que casi no pasaban coches; ya no había pretexto. EL 5 de enero le pregunté a mi abuela si ella pensaba que sí me la traerían. “Pues ya veremos”, me contestó con una sonrisa que, más que complicidad, era un “ya sabes que sí, qué le haces al mamón”. Y  luego sentenció: “Nomás no me rayes los mosaicos”.

avalancha1Era un hecho. La Avalancha estaría ahí en la mañana. No me acuerdo si pude dormir o no, pero al día siguiente, debajo del arbolito artificial con follaje plateado de toda la vida, reflejándose en las esferas color rubí, estaba mi anhelado carro deslizador Avalancha, una avalancha de emoción. No, Genaro Moreno, no acepté imitaciones.

Mi madre y mi abuela me vieron sonriendo. Yo les sonreí de regreso y salí a la  calle a jugar con mi Avalancha de color naranja, volante verde y llantas muy anchas. Éstaba cruzando la puerta, pensando en la calle empinada a un costado de la casa, cuando me topé cara a cara con la cruel realidad: todas las calles de San José de Gracia eran empedradas.

Aún así lo intenté. Puse la Avalancha en la cima de la calle empinada, me subí y le di un empujón con el pie derecho. Avanzó como dos metros. Lo volví a intentar y avanzó un poco más, quedando muy cerca de la pared, porque se había ido chueca.

No tardaron en llegar los buitres y sus hermanitas. ¿Qué pues, güero?” “¿Te trajeron tu Avalancha los Reyes, güero?” ”A ver, préstala”. No ofrecí resistencia. Se subieron a ella como seis niños, mientras otros seis no dejaban de empujarlos. Así sí bajó la calle la puta Avalancha.

Volvieron a hacer lo mismo, tomando turnos, como cien veces. Luego llegaron unos niños de secundaria, a quienes yo veía enormes, y se subían de a dos o tres a la Avalancha, que empezó a hacer unos ruidos como de puerco en rastro.

Se armó una fiesta en torno a la Avalancha. Se subió el idiota del pueblo, dos teporochos y creo que hasta el pinche Texano. Todavía recuerdo cómo se partió en dos, porque estaba atardeciendo y los que iban encima se dieron un madrazo que los hizo reír muchísimo.

Ese fue el mejor día de Reyes de toda mi infancia.

El Sr. Garza Villarreal, es un personaje muy particular, tiene 98 años y todos los días se toma un vaso de tequila. Él radica en un pueblo de Nuevo Leon,  de donde es originario, así que su vocabulario es característico del lugar.

Un día le dijo a su nieto : “Mira Jodido,  te voy a dar 10 consejos pa’  que vivas bien, mírame a mí, toy en la flor de la vida:

1.- Agradece por todo ( No te quejes ), DALE GRACIAS A DIOS QUE ESTÁS, QUE SIGUES porque otra bola de pendejos, ya se los cargó la chingada!

2.- Cuando puedas comer, COME, cuando puedas dormir, DUERME, cuando puedas disfrutar, DISFRUTA, cuando puedas trabajar, TRABAJA y si aún puedes echarte unos pinchis pedos, da gracias a Dios porque tienes SALUD! ( No te la pases quejando, ayyy si hubieraaaa )

3.- Si en la noche no puedes dormir, pos’párate y ponte a hacer algo, porque si te quedas en la cama sólo vas pensar puras pendejadas!   ( De por si………… ?? )

4.- Los problemas grandotes, esos que son del mundo, ( calentamiento global, crisis financiera, etc. ), mándalos a la jodida, no los vas a arreglar tú  ( de todos modos ni les entiendes, no te hagas pendejo ¡¡) , deja que otros cabrones los arreglen, tú ocúpate de los chiquitos, de esos que están en tus manos ( y que a veces entiendes ), atiende esos, los demás a chingar a su madre¡¡¡¡¡

5.- Si te dan, agarra, todo lo que te den, agárralo, aprovéchalo, así sea un chingadazo o una bolsa de dinero, porque uno vive pensando que las cosas las genera uno, pero no sabes de qué forma te llegan, así que tú agarra y no te apendejes!

6.- No agarres lo que no es tuyo, ni el machete, ni el caballo, ni a la mujer de otro, lo ajeno respétalo, es de otro, cada quien tiene lo suyo y lo que se merece! (piénsalo cabrón)

7.- Lo que hagas, hazlo con ganas, con muchas ganas y harto gusto, hazlo bien o no lo hagas, (olvídate de las envidias, tú a lo tuyo), porque no sabes cuando vas a valer madres ( …………??? )

8.- Cuídate de los cabrones y cuídate de los pendejos, fíjate bien como son (hay un chingo y parece que tienes imán pa’ estos), conócelos y nunca seas como ellos!

9…- Nunca te preocupes por lo que no tienes, por lo que no puedes comprar, cuántos cabrones que tienen todo el dinero del mundo están en el bote o pegados a un hospital; tienes algo más valioso que es tu libertad y tu salud, esas no tienen madre!

10.- Manda a chingar a su madre a la muerte ( Si me entiendes , no ??? ) que sea ella la que se preocupe por no poderte llevar y no seas tú el que se preocupe porque ya te va a llevar!


6:00 AM

El despertador me grita implorando a que reaccione, le doy un manotazo para que se calle y me deje dormir 5 minutos mas.

6:15 AM

Nuevamente me ataca con su beep electrónico y como puedo me levanto, me dirijo al baño y dejo caer el agua fría que poco a poco me termina de despertar y activar todos y cada uno de mis sentidos.

Termino de vestirme y le preparo el desayuno a mi hija, lo guardo en la nevera y dejo un mensaje en la mesa, recordándole que me llame apenas despierte para darle indicaciones de sus deberes dominicales y recordarle que su abuela pasara por ella para ir a pasear mientras cumplo con un deber como ciudadano.

7:20 AM

La asesora del IFE pasa por mí para llevar todo el material electoral a la casilla correspondiente, vale decir que es una escuela secundaria en donde se conglomeraron 3 puntos distritales y a razón de esto, la afluencia de gente es notoria desde temprana hora.

7:40 AM

Llegamos al lugar, la marea roja del PRi esta al por mayor, me dirijo al salón correspondiente donde la segunda escrutadora ya estaba presente bordando un trajecito para su nieto. Van llegando los demás compañeros para la jornada, otra ama de casa como primera escrutadora y un abogado como secretario. Ya se encuentran los representantes de partido, quienes por cierto son todos jóvenes de preparatoria o cuando mucho están comenzando la licenciatura.

8:00 AM

Ya la gente esta formada, le digo a los representantes de partido (solamente estaban PRI, PAN, PRD, VERDE, NUEVA ALIANZA) que conforme a ley se inicia el proceso de activación de casilla, muestro el paquete de boletas previamente sellado, tintas sin abrir, urna vacía etc.

Piden firmar las boletas, les indico que están en su derecho pero solamente puede hacerlo uno de ellos que deberá de ser sorteado, y eso si, firmar todas y cada una de las boletas. Son 760 boletas. El representante firma aparte con supervisión de un escrutador para no entorpecer el proceso. Los demás afinamos detalles.

Una señora en la fila se inconforma diciendo que es mentira lo que sale en la televisión, que ahí dice “A las 8 de la mañana puedes votar”

Al ver que su enojo va creciendo, me dirijo hacia ella y le puntualizo que nosotros no somos del IFE, somos vecinos de ella, que nos toco estar a través de un sorteo, representando y garantizando que el proceso de votación sea claro y conforme a derecho. Solamente estamos siguiendo cada uno de los pasos para que no haya ningún problema y no se impugne la casilla. Personas en la cola asienten con la cabeza. La señora se traga sus palabras.

8:30 AM

Comienza la votación.

Todo fluido, salvo tres veces que el lugar donde vota la gente se voló por el aire, pero fuera de eso, todo bien.

Mucha gente, mucha afluencia, tanto que no tuvimos el tiempo para poder merendarnos la comida china que pedimos y el hijo de una escrutadora nos hizo el favor de traer, tres cocas y dos aguas se me calentaron por lo mismo.

Viéndolo por el lado amable el tiempo se fue volando.

Los incidentes que llamaron la atención estuvieron fuera:

Dos señores se agarraron a golpes en el patio por diferencias partidistas después de votar.

Una señora llego alcoholizada y se fue mentando madres porque no la dejaron votar a ella y a su marido también alcoholizado, portando playeras del PRi “Ya ganamos putos, chinguen a su madre, no importa si no nos dejan votar, ya nos la pelaron”

En otra casilla solo se presento el presidente de casilla y ninguna persona de la cola quiso ser funcionario de la misma, por lo tanto estuvo a punto de ser cerrada, sin embargo antes de eso, unas personas accedieron a realizar ese trabajo

Regresando a mi casilla:

La mayoría de la gente estaba de buen humor y cooperativa. Salvo algunas personas que tal vez están peleados con la vida o son sumamente infelices pues sentías que con la mirada casi te agarraban a golpes.

Otras personas también pensaban que pertenecíamos al IFE y nos externaban sus quejas.

5:50 PM

Aviso a los representantes que en 10 minutos cerramos votaciones. Algunos aprovechan para ir al baño.  Hago lo mismo, pero para mi sorpresa no hay papel en el  mismo, me quede sin un calcetín.

6:00 PM

Cierre de votaciones e inicio de proceso de conteo de votos y llenado de documentos, aquí es donde hago un especial agradecimiento al secretario, pues sin su ayuda este proceso que es el mas complicado por todos los documentos para llenar, no hubiese sido posible concluir satisfactoriamente y sin ninguna queja.

8:00 PM

La representante del IFE nos traslada al centro de operaciones, la calle esta cerrada, doble, triple fila, mucha policía, pero más gente del PRI con sus camisas rojas por todos lados.

Entro solo, pues la representante no lo puede hacer, militares resguardando la entrada, creo que llegue a buena hora, pues en la cola contabilizo a ojo de buen cubero unos 150 presidentes esperando su turno.

Como nunca falta en estos casos, algunas personas tratan de colarse, aquí es donde el mexicanismo sale a flote: A LA COLA CULEROS!!! A LA COLA!!

Todo bien hasta este punto, por fin puedo sacar un tabaco y encenderlo, un compañero de la fila me pregunta si le vendo uno, me rio, y comparto, me pregunta cuanto es, y obviamente le digo que nada, aquí es donde el se abre:

-          ¡Puta madre, no lo vuelvo a hacer!

-          ¿Por qué?

-          Me dejaron solo, yo y el secretario, las escrutadoras firmaron y se fueron, me iban a impugnar la casilla pero los partidos firmaron de acuerdo, aun así, sacar la chamba solo nosotros dos esta cabron, mi novia no me cree y ya no me contesta, quede con ella para salir hoy, tenemos una graduación de su mejor amiga, pero ya no creo llegar, bueno, me vale madre, tarde pero llegamos, el pedo es que no me contesta las llamadas.

Y así de cosas, todos quejándose de lo que habían pasado este largo día, pero el que estaba delante de mi, tenia una sonrisita, entonces le pregunte:

-          ¿Cómo te fue?

-          A toda madre cabron, al final intercambiamos teléfonos y quedamos que para la próxima semana alberca en casa de la escrutadora, y si hubieses visto a la cosita que me toco de secretaria…. No te la acabas!

-          A pues que chingon. Bien por ti.

No me di cuenta de cuanto ya habíamos avanzado, hasta que una voz nos dice:

¡Siguientes!

Antes aprovecho para decirle al militar a la derecha si no es esta muy ocupado me pase un refresco. Se me queda viendo con cara de chinga tu madre y amartilla.

Entrego la documentación, para bien, todo fluido y rápido, me dan un comprobante de recibido.

Al salir observo a mas de 1500 presidentes de casilla en el patio haciendo cola, no puedo evitar sentir pena por ellos, pues se que terminaran hasta la madrugada.

Ya la entrada esta cubierta de militares, en la calle la ola roja y una mano entre todas ellas marcándome a donde salir. Es la representante del IFE que me espero hasta este punto.

Me lleva a la casa.

-          Te felicito, fuiste la casilla que mas boletas y votantes tuviste, aun así terminaste entre los primeros y sin ninguna queja.

Y aquí es donde termina mi relato, lo demás, seria para el NAPB

Por dAVo

Cincuenta mil visitas hasta la fecha.

Muchas gracias a todos los enfermos que han visitado la pagina.

Un abrazo!

Es realmente deprimente ver como la gente se ha dejado sorprender en los ultimos dias por parte de la TV y el radio a causa de la “Influenza Porcina“.
El jueves por la noche el señor Calderón dió un mensaje a la nación diciendo que se habia dado un brote de influenza porcina la cual es un virus “nuevo e incurable” y que ya habia causado varios muertos, de inmediato dijeron: no salgan a la calle, no vayan a la escuela, al cine, a los antros, etc. Pero jamás dijeron: “No tengan miedo”. Claro, si es lo unico que buscan.

Leyendo un poco y por supuesto, no escuchando toda la bola de sandeces que dicen en la television, encontre por ejemplo que el virus es el mismo que aparecio hace unos años y fue conocido como la “Gripe Asiatica”, lo cual se trato de una cortina de humo para ocultar la grave situacion economica que se vivia en Asia en esos momentos.

La situacion en México es similar, el mismo jueves por la noche el Senado de la Republica estaba aprobando la iniciativa de ley para legalizar las drogas, con lo que se permite la portacion de dosis minimas de marihuana, cocaina, opio, cristal y otras drogas; perdonen mi falta de atencion, pero no he visto en ningun noticiero que hayan hablado de esto y la ley sera puesta en aprobacion por la camara de diputados . Esta es la nota del periodico Milenio.

Nada grave verdad? Pues otra de las leyes que se aprobaron el jueves 23 es la “ley de La Policia Federal” con la cual se le otorgan, entre otras cosas se aprueba lo siguiente:
·         La utilizacion de agentes policiales sin uniforme en los casos en que lo amerite alguna investigacion. (Bravo! policias encubiertos, “civiles” armados, mas robos y secuestros impunes)
·         La intervencion de las llamadas telefonicas. (Adios privacidad)
·         La policia federal ahora podra intervenir e incluso retener los correos electronicos si asi lo requiere.
·         Se les otorga toda la facilidad para solicitar a las empresas privadas informacion personal de sus clientes para los fines de su investigacion.
·         La corporacion realizará acciones de vigilancia, identificacion, monitoreo y rastreo en la Red Publica de Internet sobre sitios web, con el fin de prevenir conductas delictivas. (O mejor dicho para prevenir golpes de estado,  marchas, movimientos civiles, etc. No olvidemos que el centenario de la Revolucion esta a la vuelta de la esquina)

Recuerdan el Patriot Act de los Estados Unidos…o 1984 de George Orwell?

Esta nota esta disponible Aqui

Por otra parte, el 18 de abril, el Fondo monetario internacional aprobó un credito de 47,000 millones de dolares que solicito el Gobierno de México para afrontar la crisis,  si 47,000 millones, osea U$47,000,000,000 o bien $658,000,000,000 de pesos mexicanos, en un plazo de un año, esto significa que si habia deuda externa, ahora la hay y en grande, pero como siempre el que paga es el pueblo, pero regresando al tema, los noticieros solamente dieron la noticia, no hablaron del riesgo que significa un prestamo de tal magnitud ni como afecta a la poblacion.

Y la ultima razon para haber creado tal psicosis por una enfermedad curable es esta:

El presidente Obama hizo una visita a Mexico el 16 de abril, ¿de que se hablo? Algunos dicen que de seguridad nacional, lo cierto es que Obama venia a cerrar un trato (El comando Norte) con el que se acepta que militares estadounidenses entren a Mexico y poco a poco se apoderen del territorio, de los pozos petroleros y de las reservas de los mantos acuiferos. Carajo! ni el mismisimo Antonio Lopez de Santa Anna

Todo esto bien pudo haber sido el causante de algunas marchas, cierres de carreteras, movilizaciones civiles, e incluso levantamientos armados por parte del Narco, pero todo fue aplacado por la curiosamente oportuna Influenza, tan oportuna que hizo que las dependencias de gobierno (los sindicatos) no laboraran; la gente no saliera a las calles y por logica no comentara nada. Lo unico que podian hacer era quedarse en casa sin otra opcion que prender la television y cada 15 minutos ver algun spot para prevenir la influenza, y cada 2 o 3 horas algun noticiero hablando todo el tiempo de lo mismo.
 
Pero no obstante, existe aun algo internacionalmente oculto, quiza es la busqueda de que USA se recupere de su situacion financiera, solo es cuestion de seguir indagando y buscar el porque de esta cortina de humo.

Por dAVo

El mes pasado salio un comercial nuevo de Coca Cola para España.

Todavia no lo he visto aqui en Mexico

Si bien es cierto que tienen a los mejores mercadologos y a los mas ingeniosos tambien, no recuerdo muchos spots de esta empresa en donde transmitieran un mensaje que valga la pena.

Y es que al final de todo, solo recordaras los buenos momentos.

Lennon decia:

“La vida es lo que pasa mientras estas ocupado haciendo otras cosas”

Por dAVo

En vista de los acontecimientos de los ultimos 15 dias (estaba enfermo) me encuentro contando las horas para desquitar todo lo que le he negado a este cuerpecito.

Este viernes al antro en la playa.

¿Cual?

I don’t care

faltan 4 dias y contando.

La habitación era oscura y pequeña…como en las peliculas. 

Solo un foco, balanceandose de un lado a otro se encargaba de iluminar moderadamente el espacio.

El humo del tabaco ya había formado una densa capa que poco a poco consumía el oxigeno restante.

En la silla, un hombre de cabello corto y canoso. Con penetrantes ojos verdes y una cínica sonrisita dibujada en la boca.

Lo siguiente no lo recuerdo con claridad. Solo recuerdo golpearlo hasta el cansancio, él solo se reía. maldito sea.

Una bofetada, tres puñetazos, golpes en la cara y la cabeza, patadas en las espinillas. él solo se reía.

¡Dejaste ir lo mejor que te pudo haber pasado! ¡¿Cómo pudiste!? ¿Porque?

Negando las respuestas, que ninguna diferencia harían a estas alturas, el hombre, ensangrentado…seguía sonriendo.

Entonces de mi abrigo saque un arma y le disparé a quemarropa. Tres tiros en el pecho. Donde el corazón estaría si hubiera tenido uno.

Éste hombre era mi padre.

Y claro, todo fué un sueño.

Algo está mal con nuestra especie.

Hay un gen fallido. Un inmenso desapego.

Falta de amor, de respeto, de integridad moral.

¿Como llegamos a ésto?

Tal vez siempre fuimos ésto…ahora que recuerdo, a Jesucristo lo crucificaron!

Algo está muy mal con nuestra frágil raza humana.

¿Cúanto tiempo más vamos a tolerarlo?

¿Cuanto tiempo más el universo tolerará tanta inmundicia?

ESPERO QUE NO MUCHO MÁS.

benditomanicomio

el unico sentido de nuestra vida es ser felices…no?

algunos conquistan lo profesional, otros, lo personal…otros más no conquistan nada.

pero quien es feliz?

eres feliz con tu trabajo sistemático, rutinario y mediocre?

feliz con tu marido ebrio o emocionalmente ausente?

eres feliz con tu pobreza? eres feliz con tus millones?

el sexo…te hace feliz?

sentirse bien es lo más dificil hoy en dia. todo está lleno de responsabilidades, repercusiones, riesgos, tasas de interés, litigios, fraudes, catéteres.

sin embargo, levanto la vista y veo árboles, pájaros y un cielo más azul que de costumbre.

elijo ser feliz y punto.

aunque a veces, no puedo evitar recordar a los que han cruzado mi camino y se han ido, o conformado.

supongo que cada quien tiene su propio destino. sea cual sea, solo hay que ser feliz.

Por: dAVo

Actitud

Eso es Todo.

¿Hoy que quieres ser?

¿Un borrego?

¿Un líder?

Lo que tu desees lo puedes ser.

No es broma.

Todo está en la mente.


y escapo al paraíso

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Por: dAVo

Mientras los mayores proveedores de armas sean Estados Unidos, Francia, China, Rusia y el Reino Unido así como también sean los Cinco Miembros Permanentes Del Consejo de Seguridad de la ONU


No hay mucho que se pueda hacer… ¿verdad?


Por: dAVo

Marcos era un niño larguirucho, juguetón, simpático y berrinchudo, con una colección de juguetes de He-man y los amos del universo, lo cuales fueron piezas fundamentales de grandes historias, desarrolladas en la sala de su casa, mientras la abuela nos preparaba la merienda.

Fue estudiante en una escuela de monjas teresianas, donde pasamos más de diez años, mismos que fueron claves para ser la clase de persona que es hoy.

Marcos fue mi mejor amigo en esos días, nos encargábamos de hacer parodias de obras de teatro y eventualmente escribimos un par de nuestra autoría.

Aun quedan en mi mente varias anécdotas de viajes, sucesos en el salón de clases y el recreo.

Al terminar el ciclo escolar, como sucede en estos casos, tomamos rumbos distintos.

Pero el tenia claro hacia donde se dirigiría su vida.

Marcos decidió aceptar a Jesucristo como estilo de vida, tuvo que pasar por muy difíciles pruebas y tentaciones, para poder estar preparado y enfrentar como se debe, todas las adversidades y dificultades que le deparan.

Hoy Marcos me dio una lección de vida. Me enseño que el esfuerzo y dedicación de todos los días rinde sus frutos.

Y aquí estamos reunidos en nuestra iglesia totalmente llena, esta que tenia más de diez años de no pisar, ella que es testigo de toda la gente reunida, familiares, maestros, ex alumnos, monjas que nos forjaron, amigos.

Compañeros de oficio, demostrando fraternidad parroquial, personas que viajaron desde otras ciudades para estar presentes, celebrando esta gran ocasión.

Te deseo de corazón que este difícil camino que elegiste, te llene de gozo, pero más deseo que llenes de alegría a tanta gente necesitada de un comentario reconfortante en el momento oportuno, que toques corazones y sanes almas.


Que Dios te bendiga y te guíe, amigo mió.

Por: Rodrigo Solis

A propósito del Año Nuevo

“Ojalá todos tus problemas duren tanto como tus propósitos de Año Nuevo.”

- El tipo más optimista de la Tierra

11:59 p.m.

Dejar un año atrás o darle la bienvenida a uno nuevo resulta cada vez más dramático. O escandaloso. Enfundarse en provocativa ropa interior roja, correr como desquiciado por el vecindario con equipaje vacío a cuestas, tragar doce uvas y cerrar los ojos invocando a todos los dioses, santos, constelaciones y a Walter Mercado para que se cumplan nuestros deseos, se ha vuelto una costumbre tan normal para el ser humano como para Santa Claus prostituir su imagen de octubre a enero en todos los espectaculares y anuncios de televisión, radio y prensa, anunciando desde celulares hasta píldoras para una actividad sexual más potente.

12:00 a.m.

-¡Feliz año! -grita eufórico el locutor de la radio.

Quisiera compartir la euforia de ese señor, pero al mirar a mi alrededor, observo a mi hermano que cada vez adquiere más responsabilidades y menos pelo, a mi hermana que cada vez invierte más en sus curvas y menos en sueños imposibles, a mamá que cada vez descubre más arrugas en el rostro y menos sonrisas en la boca.

-Te deseo salud –me dice mi tía, y descubro que su deseo es de corazón porque bien sabe que no poseo Seguro Social.

-Quiero ver la hoja que diga Fin –me dice otra tía, a sabiendas que llevo varios años escribiendo una novela que tantas angustias le ha causado a la familia.

-Siempre apoyaré la decisión que has tomado –me dice mamá, la última de la fila.

Una buena madre solo utilizará esa frase en dos ocasiones: si te has declarado gay o si has dicho que quieres ganarte la vida como escritor.

2:25 a.m.

Súper modelos desfilan despampanantes por la Quinta Avenida de Playa del Carmen. Nunca se vieron tantas mujeres hermosas reunidas en un mismo tiempo y espacio. Las probabilidades de que se cumpla mi primer y principal propósito del año son altísimas. Por desgracia, mis únicos dos acompañantes son un sujeto que modifica su corte de cabello cada que Ricky Martin lo hace y que me dice al oído que el próximo Año Nuevo tenemos que pasarlo sí o sí en Cuba antes de que muera Fidel Castro llevando maletas repletas de sabritas, chocolates y sándwiches para tener mejor suerte con las mujeres; y el otro, un tipo dedicado a la patética afición de fotografiarse posando junto a automóviles de lujo que jamás tendrá y que me confiesa que robar un Aston Martin es la única opción que se tiene en esta vida terrenal si se desea la compañía de un par de angelitos de Victoria´s Secret a tu lado, y no de dos borrachos descamisados.

11:50 a.m.

Camino por la playa. Pareciera estar sumergido en una película de horror de George Romero. Una mano emerge por sorpresa de las profundidades de la tierra y sujeta mi tobillo. Casi muero de un infarto. Me repongo del susto y mi corazón y mis testículos vuelven a ocupar el sitio que les corresponden en mi cuerpo al descubrir que el montículo de arena sobre el que estoy en pie es en realidad un hombre que dice ser una tortuga de carey. A mi costado, con pasos errantes, dos tipos empanizados en arena aseguran ser la osa mayor y la osa menor. A la distancia un DJ mezcla música en una tornamesa que desmontaron hace horas. Y, pasándome con movimientos que envidiaría cualquier aspirante a extra de una película de zombies, decenas de jovencitos rojos como tomates intentan emprender la graciosa huida al ver que una camioneta de la AFI se vacía de agentes antinarcóticos.

-A mí hágame el antidoping, oficial –le digo a uno de los oficiales de la AFI.

-No somos la FIFA –me dice el oficial malencarado-. Las manos sobre la nuca y dése vuelta.

Conozco a la perfección el procedimiento. Coopero con maestría. No es la primera vez que me confunden con un dealer. Mi primera ex novia campechana terminó conmigo porque su peluquero le dijo que yo me ganaba la vida traficando droga. El agente vacía mis bolsillos. Desilusionado de no encontrar el cargamento esperado de éxtasis, LSD, o mínimo un churro de mariguana, el agente antinarcóticos me recomienda una crema contra quemaduras de tercer grado y me devuelve el único objeto hallado en mis pantalones.

Lista de propósitos de Año Nuevo.

1. Acostarme con una Top Model el primer día del año, o cualquier día de mi vida.

2. Hipotecar mi alma al Diablo para que la selección mexicana de fútbol derrote finalmente a los Estados Unidos, de tal suerte y para que una vez por todas la vida de más de cien millones de mexicanos cobre sentido.

3. Dejar de pagar inútiles mensualidades en el gimnasio donde me dedico a observar furtivamente a los gordos y/o enclenques mirarse por hora y media en el espejo creyendo que sus bíceps cobraron mágicamente dimensiones a la Arnold Schwarzenegger después de una superserie.

4. Preguntarle a Patricia Mercado Castro (ex candidata a la presidencia de la República y ex presidenta del Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina) si al menos sembró las semillas de los rosales del jardín de su mansión.

5. Felicitar personalmente a Felipe Calderón Hinojosa por su apabullante triunfo en contra del narcotráfico. Los más de 5,400 muertos del año 2008 se lo agradecen.

6. Preguntarle al Papa Benedicto XVI por qué no cambia la sede del Vaticano a Somalia.

7. Exigirle a Ivonne Ortega que le regale un auto más rápido y más furioso al Secretario de Seguridad Publica de Mérida, Luis Felipe Saidén Ojeda para que su retoño Luisito Omar pueda una vez más (a sus anchas, drogado, alcoholizado y a 200 km/hr) despedazar en cachitos a todo imprudente transeúnte que se le atraviese por la avenida de Prolongación del Paseo de Montejo.

8. Sugerirle a los chicos del PRD que le paguen a Lucía Morett una maestría en teatro experimental de creación colectiva en la selva del Congo para que los negritos comandados por el general rebelde Laurent Nkunda le enseñen a derramar lagrimones más reales que los de Thalia en María Mercedes y Televisa la contrate de protagonista en su nueva telenovela.

9. Comprarle al dictador Hugo Chávez Frías una Constitución más grande que una habichuela para que pueda anexar, borrar, modificar y/o inventar nuevos y divertidos artículos que lo ratifiquen y perpetren en el poder hasta su muerte y más allá.

10. Preguntarle a Barack Obama si en su agenda está enjuiciar a George W. Bush por sus crímenes contra la humanidad.

11. Publicar un libro de ensayos, artículos, cuentos y/o novela para que todo el tiraje se pudra en los estantes de las bodegas de las librerías y el gobierno de Campeche pueda justificar el envío de mi novel persona a los encuentros de escritores y así pueda cacarear en todos los rincones de la república que soy un escritor publicado y los periódicos se asombren de mi grandeza literaria y empiecen a tomarme en serio y a pagarme por cada uno de los escritos que toman prestados (traducción: colaboraciones) de mi blog.

12. Suplantar por cianuro las aspirinas de la bolsa de mamá si vuelve a preguntarme si pienso salir a la calle con esa camisa llena de hoyos y/o si mantener un blog es un trabajo de verdad.


Por: Rodrigo Solis

Un castigo muy original

“Quédate siempre detrás del hombre que dispara y delante del hombre que está cagando. Así estás a salvo de las balas y de la mierda.”

- Ernest Hemingway

1

La Biblia es un compendio de chifladuras. La más chiflada de todas, es esa donde se afirma que el castigo que Dios le dio a Adán y a Eva por comer el Fruto Prohibido fue la del exilio del Paraíso Terrenal, o sea, tener que ganarse el pan con el sudor de su frente y la tontería esa de que sus hijos nacerían con el Pecado Original.

De original no tiene nada esta historia. De verídica, menos. Lo que yo creo (lo cual es una verdad absoluta y apabullante si le echamos una ojeada al modus operandi de Dios a través de la historia; véase las lluvias de fuego, los maremotos, las plagas, los muchos infanticidios y magnicidios, las úlceras, las órdenes y amagos de infanticidio a Abraham, etcétera) es que el Creador, soberbio y rencoroso como el que más, al ver que sus mascotas favoritas habían comido una manzana de su árbol exótico, montó en cólera y, con esa mente retorcida y perversa que posee, se le ocurrió el peor de los castigos: el culo.

El hombre moderno, civilizado y metrosexual de hoy día subestima este castigo, es decir, ven con indiferencia que tanto hembras como machos deban expulsar de su cuerpo kilos y kilos de mierda por los siglos de los siglos, amén; pecata minuta, todo porque nos creemos muy listos porque salimos de las cavernas, abolimos la esclavitud, dejamos de darle cicuta a los filósofos, de prenderle fuego a los científicos y astrónomos, sobrevivimos al baño de sangre de la Revolución Francesa, creamos constituciones, la democracia, la Ley Federal del Trabajo, inventamos la televisión, el Internet, el YouTube y un santuario para cagar a gusto llamado “baño” donde están los tres mejores inventos de la humanidad: el bacín, el Charmín y el destapacaños.

Incluso (cumbre de la civilización humana), le pagamos carretadas de dinero, dejamos que se reproduzcan y se casen con nuestras madres, hermanas e hijas, y (¡esto es el colmo!) les llamamos doctores a los enfermos que sienten infinito placer por meternos el dedo en el culo cuando cumplimos 40 años.

A mi me disculparán, pero tener culo y todo la parafernalia que conlleva poseer ese oscuro orificio entre las nalgas, es un asco. El culo es un invento demoníaco. Dantesco. Horripilante. Y las personas que dicen que cagar es un placer, en realidad no son más que unos enfermos. Todos ellos. O lo que es lo mismo: los curas, los descendientes directos del imbécil que se inventó en la Biblia el Pecado Original, aquel pervertido (me niego a llamarlo atleta) que se cagó en mitad de la calle en la prueba de caminata en la Olimpíada de Seúl ‘88 teniendo el pésimo gusto de finalizar la prueba sin limpiarse el culo (orillándome a ver todas las Olimpíadas venideras con el alma en vilo y con una cubeta de plástico a mi lado por si tengo que vomitar por culpa de otro “atleta” que piense que cagar vía satélite es algo bonito), mi amigo Paco y mi hermano.

2

Mi amigo Paco era un joven con cuerpo de linebacker, o lo que es lo mismo en castellano: un apacible gordito con fuerza de oso.

-Ayer me eché una cagada patriótica –me dijo Paco.

Según Paco la cagada patriótica es cuando tu mierda tiene tres diferentes colores: los colores de la bandera nacional.

En resumen, esa fue mi vida durante toda la secundaria. Paco platicándome a la primera hora de cada mañana las múltiples cagadas que existían en el mundo.

-Lo que más me gusta del día no es rezarle a Dios sino contemplar todas las mañanas mi cagada en el bacín –me confesó Paco muy contento-. Es algo hermoso. Sublime.

Como en la secundaria fui un adolescente muy solitario, tímido y enclenque, mi único amigo fue Paco, y para no perder su amistad (y sobretodo su protección) tomé la personalidad de mi hermano. Así fue como sobreviví a la cruel y agreste secundaria: hablando ocho horas al día durante tres años consecutivos de las obras de arte que me salían del culo, o mejor dicho, que le salían del culo a mi hermano.

3

Si uno es observador termina por descubrir (un consuelo devastador) que siempre hay un enfermo en cada familia. No hay pierde. Estos enfermos aseguran que no hay mayor placer en esta vida terrenal que cagar.

Durante muchos años mi hermano fue feliz. Obviamente les estoy hablando de tiempos hasta minutos antes del día que se mudó a vivir bajo el mismo techo que su mujer. Mi hermano era Adán antes de conocer a Eva. Iba a su aire. Inmortal. Invencible. Un semidios. Además era un tipo cultísimo. Un sabio. Casi un filósofo. Pasaba horas encerrado en el baño leyendo. Desde luego, mamá y la sirvienta pagaron el abominable costo de esta educación sui géneris. Durante fragorosas horas, mamá y la sirvienta, armadas con guantes de goma, destapacaños, ácido muriático y otros menjurjes tóxicos, combatían las variopintas bestias gigantescas que se resistían a irse de este mundo por el caño.

Al cumplir la mayoría de edad, mi hermano (ignoro si por creerse un hombre de verdad o porque mamá sufrió escoliosis) empezó a hacerse cargo por propia mano de sus monstruosas creaciones. Recuerdo que la primera vez que salió del baño tenía la cara pálida y devastada como la de las adolescentes cuando salen de una clínica de abortos clandestina. Sin embargo, a la semana empezó a agarrarle el gusto al destapacaños. Incluso se alimentaba con raciones dobles de comida no por ser un gordito sino para buscar un rival digno que le diera batalla y del cual pudiera sentirse orgulloso.

-¡Ven a ver esto, te lo ruego, no te lo puedes perder! –exclamó un día para que lo acompañase al baño; sus ojos eran los de un padre orgulloso que apunta tras el cristal de la sala de maternidad la incubadora de su primogénito macho.

Existen registros fotográficos. Cantidad. Les digo que mi hermano es un enfermo. O tal vez sea que yo soy un ignorante.

-Eres un ignorante, se llama arte moderno –me dijo indignadísimo mi primo P (otro enfermo) al ver que casi me vomito al sacar de su librero un inmenso y gordísimo libro de pastas acolchonaditas blancas, de lo que ingenuamente creí eran varios cientos de páginas con pinturas hermosas, pero que en realidad eran carpetas, todas ellas ilustradas con fotografías enormes y panorámicas de trozos de mierda flotando en retretes, que a su vez, contenían dentro de cada carpeta, decenas y decenas de fotografías pequeñas de otros trozos de mierda de diversas formas, colores y texturas.

Lo que es la vida, mi hermano, de haber nacido unos kilómetros al norte del Río Bravo hubiera corrido con mejor suerte. La gente valoraría lo que hace. Le aplaudirían. Y mucho. La clase alta e intelectual neoyorquina lo asediaría en mitad de la Quinta Avenida para pedirle autógrafos. Desgraciadamente, aquí, en el tercer mundo, tengo que almorzar con él. Y justo mientras comemos frijol con puerco, pozole, puchero, o cualquier otra comida mexicana que parezca salida del culo de un gigante con diarrea que cagó dentro de las ollas de mamá, dice lo siguiente:

-Que buena cagada me voy a echar al rato –y se acaricia el vientre de modo maternal.

Aquello es el prólogo del infierno.

Las dos horas siguientes son una remembranza y un conteo minucioso de sus mejores cagadas. Un especie de Top 10. O mejor dicho, un Top 50. O Top 100 si sale dadivoso y cuenta las cagadas más vergonzosas y espectaculares de familiares, amigos y amigos de sus amigos.

Imagino que mi hermano sólo almacena en su memoria las historias que más le impactaron o marcaron su vida para siempre.

-El otro día me topé en el hospital con un tipo que llevaba en brazos un frasco enorme de mayonesa –dijo mi hermano con ojos resplandecientes-. Dentro había un cerote del tamaño de un león marino bebé.

-¡Coquito! –exclama mamá escandalizada.

-Ay, cagar es lo más natural del mundo –se defiende mi hermano tragando una enorme cucharada de fríjol con puerco.

Sin embargo, el horror muestra su verdadero rostro justo cuando tenemos invitados por cuyo torrente sanguíneo no corre sangre de nuestra familia. Un ejemplo muy ilustrativo fue una ex novia, la única mujer con la que tenía verdaderas intenciones de casarme y sentar cabeza.

-Mi vida, ¿te gusta el pescado? –le preguntó mamá a la mujer que no llegó a casarse conmigo.

-Lo amo, señora –dijo el amor de mi vida tomándome candorosamente de la mano por debajo de la mesa-, lástima que en el DF el pescado y los mariscos sean malísimos.

-Ay, mi cielo, eso es porque ustedes no tienen mar –dijo mamá con una sonrisa-, cuando pruebes mi comida ya verás como no paras de comer.

Todo marchó en orden hasta que llegó mi hermano y preguntó qué comeríamos y entonces se le iluminaron los ojos; síntoma ineludible de que un bello recuerdo le vino a la mente.

-Mamá, ¿tienes Pepto-Bismol?

-En la gaveta de las medicinas, Coquito, ¿por?

Hay días en los que sospecho que mamá no es que sea tonta, sino que está coludida con mi hermano para que yo nunca sea feliz con una mujer.

En un monologo irreproducible (no por falta de talento sino más bien para ahorrarles un trauma psicológico severo) mi hermano relató que algo que comió en la calle le cayó muy mal y estuvo en el baño por más de dos horas.

-Ya sabes de qué tipo de cagada te hablo, ¿verdad, Rodrigo? –me preguntó mi hermano.

Fingí no haberlo escuchado. La mujer que todavía era mi novia (aunque ahora tenía dudas) abrió los ojos sin dar crédito a lo que escuchaba en la mesa. Mi hermano, por su parte, relató con minuciosidad la consistencia de su mierda. Nos informó que al principio era un poco blanda.

-Al final fue como si estuviera orinando por el culo –dijo mi hermano con gestos y señas muy elocuentes.

Mamá llegó con la comida: pan de cazón.

-Toma, hijita –le dijo mamá a su nuera-, está riquísimo. Come.

Mi novia dudó y luego de unos segundos interminables se arriesgó a probar un pequeño bocado. Sus pequeños dedos de la mano presionaron con fuerza mi muslo. Masticó el alimento. La amaba con todas mis fuerzas porque nuestro amor era recíproco, ella tragó deprisa con los ojos cerrados mientras mi hermano relata que el otro día tuvo que parar en una gasolinera porque su estómago no aguantaba más y con horror y placer descubrió que el único bacín de la estación estaba lleno hasta el tope (perfectamente intercaladas) de varias capas de mierda y de papel higiénico.

-No había agua –dijo mi hermano-. La verdad sea dicha, yo colaboré con aquello, primero tapicé con papel de baño la última cagada, ya saben, para que no me vaya a salpicar…

Mi ex novia corrió al baño tapándose la boca con una servilleta.

-Ay, sí, que delicada tu novia –me dijo mi hermano muy indignado-. Por eso yo no confío en las extranjeras.

4

Pasados los años me mudé de casa para no tener que vivir con un enfermo que tapaba todos los días el caño del bacín con kilos de mierda. Sobra hacer la aclaración que la mujer de mi vida me abandonó porque dijo que yo era un enfermo por haber aguantado vivir tantos años de mi vida con una familia subnormal.

En mi exilio, alejado de eventos relacionados con la mierda, descubrí que el destapacaños es un invento subestimado por la humanidad, tanto o más como lo son los anteojos, el cepillo de dientes y el cortaúñas. Esto lo sé cada que me siento en el bacín de casa de mis ex novias, recordando una vieja historia que a mi hermano le gusta relatar con mucho ardor y añoranza.

A finales de los años setentas la hermana menor de papá estaba apunto de casarse. Evento inaudito y poco frecuente en su familia, ya que todas sus hermanas (seis o siete) eran unas solteronas amargadas, excepto la mayor, que logró reproducirse. Iris, la hermana menor, organizó una fiesta muy elegante e intima para darle la noticia a sus padres de que se casaría con Armando, su novio. Armando era un cuarentón viudo, bastante educado y sumamente penoso que apenas cruzó palabras con sus suegros y cuñadas durante la cena. Antes de que llegara el postre, Armando pidió permiso para utilizar el sanitario.

-Al fondo a la derecha –dijo una de sus cinco o seis cuñadas.

Los postres llegaron y Armando no aparecía.

-¿Por qué tardará tanto el novio? –preguntó al aire una de las cinco o seis hermanas de Iris.

Cuando Iris se puso de pie para ir a ver qué ocurría con su prometido, una sombra fugaz atravesó el comedor casi tan sigilosa como un fantasma, pero al mismo tiempo tan resbaladiza y babosa como la estela que deja un caracol en su andar. “Paf”, se escuchó el portazo de la puerta principal de la casa. Luego el rumor de un auto encenderse en la cochera y acelerar con un chirrido de llantas.

En la mesa todos quedaron con la boca abierta. La hermana menor de papá siguió el camino que había tomado la silueta fugitiva. Era un sendero húmedo que iba de la puerta principal de la casa hasta la puerta del baño de visitas. El baño estaba inundando. Del bacín salían borbotones de agua y pedazos machacados de mierda.

Armando Villamil Casares prefirió renunciar al amor de una mujer que al amor propio, es decir, regresar y dar la cara a una familia que tuvo que limpiar sus enormes cerotes por todo el corredor de la casa. Iris Solís Medina quedó soltera hasta la fecha porque su único prometido desapareció de la ciudad sin dejar rastro. O casi.

5

Mi hermano no se casó con una extranjera pero sí con una mujer que piensa (al igual que yo) que cagar es un asco.

-Por el amor de Dios, préstame tu baño –me dice mi hermano con ambas manos en el vientre corriendo rumbo al baño.

Vivimos en ciudades separadas por 193 kilómetros, y hay días en las que viaja dos horas a visitarme sólo para cagar como en sus viejas épocas de soltero, sin recriminaciones y sin ser desenmascarado por el amor de su vida como el enfermo que es.

Su matrimonio es un éxito porque está basado en un engaño monumental. Tras su candida apariencia de caballero esconde kilos y kilos de mierda que tiene que desalojar furtivamente lejísimos de su casa.

6

Desde las alturas (o quizás desde las profundidades), un ser Todopoderoso debe estar riéndose a mandíbula suelta. Nos castigaron con un orificio tenebroso y no veo a los premios Nobel de la ciencia trabajando en remediar esta situación. Hoy día el ser humano puede ser convertido de negro a blanco, de hombre a mujer (o viceversa, aunque con menos éxito) o aumentar de talla el busto o de tamaño el pene o modificar a su antojo cualquier parte del cuerpo que se le antoje; sin embargo, con el tema del culo, no hay ni un solo avance.

En el mundo siguen existiendo los niños cuyos profesores no los dejan salir al baño y terminan por cagarse en sus pantalones mientras decenas de compañeros los señalan y se ríen y bautizan con sobrenombres inolvidablemente divertidos pero al mismo tiempo crueles. Para no ir más lejos yo podría nombrar a ciertos empresarios prominentes y respetables de la sociedad que se cagaron y lloraron como unos bellacos en la primaria. Naturalmente, estos jóvenes empresarios habrán borrado los penosos recuerdos de su memoria, por fortuna, existimos personas que no olvidamos y siempre estamos dispuestos a echar una mano al baúl de los recuerdos y en los reencuentros generacionales de la escuela siempre sacamos el tema en la mesa:

-Ey, Carlitos, ¿recuerdas cuando te cagaste mientras recitabas aquella poesía de Amado Nervo?

Tampoco veo avances en materia laboral. Uno puede justificarse con el jefe diciendo que tienes cáncer, calentura o hepatitis. No así si dices padecer diarrea.

-Véngase inmediatamente a la oficina, Gutiérrez –le dice el jefe a Gutiérrez que llama desde el baño.

¿Acaso una enfermedad que se manifiesta en el culo no es una enfermedad grave? ¿Acaso los jefes creen que cagarse en la oficina es algo que ocurre todos los días como puede ser estornudar en mitad de una junta?

Incluso Tuky, mi perro (que en paz descanse), en su senectud, sabía que cagar era algo malo. Vergonzoso. Avanzaba lentamente escaleras abajo y sin tiempo de salir a la terraza, en contra de su voluntad, dejaba un sendero de cerotes verdes, aguados y apestosísimos.

Abochornado, Tuky nos miraba de reojo con sus ojos de perro diciéndonos:

-Por el amor de Dios, un poco de privacidad no me vendría nada mal; cuando tengan mi edad, ya verán, humanos de mierda.


Por OM

nos vimos de nuevo.

palabras suaves, recuerda quien soy.

una caricia juguetona que rápidamente sofocas.

tu cuello, tu pelo, tu aroma…te conozco como el viajero al camino.

empiezas a recordarme.

estallas de placer, tu respiración entrecortada y una sonrisa.

después de un tiempo, regresas a la realidad y desapareces.

nos vimos de nuevo. y fue hermoso.

una sobredosis de la droga que no he sabido dejar.

Psicopatas que han entrado

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Locos en la camara de electroshocks

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  • All you need is love! a 19 años de tu partida.... Hare Krishna Lennon! 1 day ago
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  • ♪Tengo muchas ganas de ti Tengo ganas de besarte De sentir tu cuerpo muy cerca de mi ♪ 3 weeks ago
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