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Por Dragut:
Y los hombres la nada en el todo
Giacomo Leopardi
Ángeles con caras sucias
Tal día como hoy, hace cerca de medio siglo, se instituyó el Día Mundial del Niño. Y yo venía, paciente lector, a proponerle un pequeño ejercicio de sinceridad. Digamos algo así como la prueba del algodón para su limpieza ética.
¿Le preocupan a usted los niños? Me temo que no me estoy explicando bien, no me refería a sus hijos. Estoy convencido de que es usted un paradigma de progenitor abnegado, que se interesa por los avances académicos de su retoño, que acude a aplaudirle cuando baila en la fiesta de fin de curso, que le lleva al dentista con regularidad.
Pero en este ejercicio que yo le propongo se trata de hacer como en aquel relato de Zaki Eila, cuando una mujer palestina es llevada por los soldados israelíes antes un montón informe de cadáveres de niños para que identificara a su hijo y aquella responde: Todos son mis hijos.
Vamos a intentarlo, mi tolerante lector; haga como si todos los niños del mundo fueran sus hijos al menos mientras termina de leer estas líneas. No tema al vértigo, tampoco es para tanto. Al fin y al cabo, cuatro millones de niños mueren cada año antes de cumplir un mes de vida; y otros siete millones lo harán sin soplar la velita de su primer cumpleaños. ¿Que aún así siguen siendo muchos y no dispone de espacio suficiente para alojarlos? Tampoco es excusa: otros cien millones de niños viven en las calles y los campos, sin más techo que las estrellas ni más cama que el suelo del que, intuyen, pronto van a formar parte. Despreocúpese igualmente porque reciban una educación (ciento treinta millones de ellos jamás pisarán una escuela) o cuidados médicos (el pediatra es un ser mitológico del que jamás oyeron hablar el 99% de esos niños que acaba de adoptar). Y no sólo eso, sino que casi la cuarta parte de ellos son autosuficientes – podrán trabajar desde que se sostengan de pie, en minas, plantaciones, talleres de costura, burdeles – e incluso a sesenta millones de ellos no tendrá que verles jamás el pelo porque al no estar censados siquiera, no existen; son los no tan famosos niños invisibles.

Veo que comienza a impacientarse conmigo. Quizás en estos momentos se esté preguntando molesto, y con razón, a dónde quiero llegar; qué relación puede tener usted con una niña sudasiática o caribeña violada por un pervertido, bronceado y sonriente turista occidental. Presumo que ninguna, si dejamos a un lado que la miseria que empuja a esa niña hasta un sucio camastro es tan criminal como el turista que la viola. Pero si lo quiere más claro hagamos ahora como los tres espíritus con el señor Scrooge y demos una vuelta por ahí; no suelte mi mano, encaje los dientes y vamos allá. ¿Ve aquel niño de piel aceitunada que tiene el tobillo amarrado a un banco de trabajo en ese sótano? ¿Qué es lo que está cosiendo? ¿No se parece a las zapatillas de deporte con las que baja usted a comprar el periódico los domingos por la mañana? ¿Y ese otro niño de piel oscura cubierto de tierra y fango que se cuela a golpe de látigo por una grieta de esa mina congoleña? ¿Acaso está extrayendo el oro de su anillo de bodas, el diamante que luce en la oreja de su mujer, o el coltán de la videoconsola de su hijo? ¿Y esa otra niña de pelo rizado? Sí, esa medio asfixiada por los pesticidas que se dobla bajo el peso del enorme saco de semillas que carga a la espalda por una plantación de Costa de Marfil. ¿No huelen esas semillas igual que las marcas de cacao que le deja su hija sobre la cara al besarle cada mañana antes de ir al colegio?
Al final va a resultar que cuando Chesterton decía eso de “Lo maravilloso de la infancia es que cualquier cosa en ella es maravillosa” debía estar refiriéndose únicamente a sus propios hijos. Y usted, mi querido lector – aunque nunca me haya leído, aunque jamás me vaya a leer y aunque no sea usted, realmente, querido – debería andar planteándose qué ocurre con todos estos ángeles. Quizás se niegue a reconocer que los hemos desplumado, que los estamos desplumando a cada instante, para rellenar almohadones de plumas – de plumas de ángel – donde reposar más cómodamente nuestros occidentales y orondos traseros.
Ahora no puede dejarme sólo, ya casi hemos terminado. Sólo nos falta buscar a cualquiera de esos cien millones de niños que viven en la calle y mirarle a los ojos. ¿Se atreve usted? Tendría cara de ángel si no la tuviera tan sucia ¿verdad? ¿Por qué desvía la mirada? ¿Qué es lo que ve? ¿Se pregunta por qué tiene la cara tan sucia?
Mírese usted las manos.
Y si se siente injustamente zarandeado por estas líneas, si el sufrimiento ajeno no le deja indiferente y está dispuesto al compromiso con los desposeídos, si piensa que cualquier niño del planeta pudiera ser hijo suyo, acepte mis disculpas. Pero si se pregunta cada día qué puede hacer para que la situación cambie, dónde hallar una solución, acepte además un consejo:
Mírese las manos.

Inspirado por:
El Libro Negro de las Marcas

Adidas, Bayer, Nike, Siemens, Shell, McDonald’s, Nestlé, Samsung… ¿Cuántas de nuestras marcas preferidas basan sus ganancias en la corrupción, el trabajo infantil, la destrucción del medio ambiente o el maltrato de animales? Cada vez son más las grandes empresas que trasladan sus fábricas allí donde pueden aprovechar condiciones inhumanas de trabajo, que se benefician desvergonzadamente de crisis económicas y conflictos armados, que toleran la tortura y la esclavitud y que transgreden la ley para poder vender bienes probadamente dañinos.
Pero a la vez hay cada vez más consumidores que no están dispuestos a tolerar esta situación y que exigen niveles mínimos de moralidad. El libro negro de las marcas desenmascara las verdades más turbias que se esconden detrás de las imágenes exitosas de las grandes marcas, pero también muestra el poder que pueden tener los consumidores para obligar a las empresas a cambiar algunas de sus prácticas. Con fichas que detallan una por una las acciones perniciosas de 50 compañías conocidas en el mundo entero, explica también qué actitud puede tomar cada lector para luchar activamente en contra de esta situación.

Ahora me gustaría platicar un poquito acerca de educación: muchos padres, tíos, primos, amigos, etc. creen que la educación es algo que solamente cae en la escuela, y hoy, más que nunca, no podemos dejar este rubro en manos de “instituciones” como la SEP, SEC o SNTE y muchos menos creer que basta con dinero para solucionar el grave bache que viene en la educación. Les dejo este pensamiento personal y como siempre, ahí están los comentarios para cualquier cosa.
En este tiempo que he estado fuera, tuve la oportunidad de convivir y ver la situación actual de las escuelas primarias y secundarias del país, claro, no todas, sin embargo si con varias por lo que les externo un “pequeño” pensamiento de mis experiencias.
Primero: tomemos algo de teoría: México ocupa actualmente el penúltimo lugar en la OCDE (estábamos en último, pero por ahí hay una “gran” mejora http://www.eluniversal.com.mx/notas/465408.html)
Segundo: el PIB que destinamos para Educación es uno de los más altos del mundo, es decir, 8% de nuestro Producto Interno Bruto (PIB) es destinado a educación, eso equivale a miles de millones de pesos (les prometo traer las cifras exactas después), pero el PIB per cápita es menor que a varios de América Latina, esto debido a que mucho del presupuesto se destina a gastos “secundarios” (llámese principalmente sindicato), sin embargo, seguimos destinando muchísimo dinero a eduación, obteniendo muy pobres resultados. Esto en una comparación regional (principalmente América Latina) nos lleva a que nuestra educación básica y secundaria es buena (en ciudades, porque en poblados y zonas alejadas la cobertura es deficiente o pésima) pero nuestros niveles medio superior y superior dejan mucho que desear, ello debido a las deficientes bases que dejan los niveles básico y superior (http://www.observatorio.org/comunicados/comun060.html)
Tercero: La cobertura en las ciudades del país para niveles básico y secundario es muy buena, con cobertura de hasta 3 o 4 escuelas por bloque de ciudad, sin embargo para las zonas de la sierra y zonas aledañas es deficiente, con casos donde la escuela más cercana está a más de 25 o 30 km, muchas veces obligando a nuestros infantes a que sea casi imposible su ingreso al ciclo escolar.
Después de este trasfondo, podemos ver que a pesar que invertimos MUCHÍSIMO en educación, sólo se reflaja en los niveles de primaria y secundaria, con porcentajes de la población del 80% cubierta en ello, pero a partir del nivel medio superior baja hasta llegar al 17%. Sin embargo, desgraciadamente, no para ahí.
Como les mencioné, tuve la oportunidad de ver varios centros escolares, donde pude percatarme de varias deficiencias educativas en los docentes, diría el famoso dicho, empezemos por el principio:
- El docente sigue planes educativos de hace más de 20 años, es decir, apela mucho a técnicas de educación para aprendizaje memorístico ¿Esto que quiere decir? Simple, se sigue creyendo que a través de la repetición continua de un mismo elemento, el infante “lo aprenderá”, pero es una noticia de más de 60 años que la repetición continua sólo funciona para la memoria de corto plazo, más no para el de largo, esto que quiere decir que nuestros infantes aprenden “para el exámen”, más los elementos, fórmulas y vocabularios necesarios para posteriores niveles no quedarán en su memoria de largo plazo. ¿Cómo podemos reconocer este tipo de aprendizaje? Fácil, cuando el docente utiliza elementos como “repitan después de mi” o “copien lo que está puesto en el pizarrón” o “lean de la página X a la página Y”, todos estas son técnicas de aprendizaje memorístico.
- El aprendizaje significativo sigue siendo desconocido para cerca de un 60% del plantel docente del país. Dícese del aprendizaje significativo aquel donde el alumno, a través de distintas prácticas, logra mantener los elementos de enseñanza en su memoria de largo plazo, así como estimular sus procesos cognitivos y motrices (oseáse, aprende para siempre y estimulamos que use la razón). Tales prácticas incluyen los mapas mentales, los organigramas y los ejercicios, que a la fecha son desconocidos como prácticas para muchos “profesores”.
- El personal docente no suele actualizarse, y cuando lo hace es a través de los TGA (Tallere de actualización para maestros) donde el docente toma el papel de alumno y hace todo, menos trabajar, para el docente los TGA no son más que unas “vacaciones encerradas”.
Existen más puntos, pero todo se resume en estos 3.
Por tanto, para la antaña pregunta ¿Con más dinero se soluciona nuestro problema? NO.
Primero tomemos al docente: Muchos “profesores” ven al alumno como una herramienta de trabajo, es decir, sólo importa para los estadísticas, pero no ven ahí un ser humano. El alumno responde a esto y suele “valerle madre” las clases porque sabe, o siente, que el “le vale madre” al profesor. Ocupamos enseñar a nuestros docentes que no están trabajando con máquinas, sino con humanos.
Segundo: Olvidemos el aprendizaje memorístico y optemos por el significativo. Aunque ya existen nuevas deficiones para el aprendizaje significativo, en realidad todo se resume a estimular el uso de lógica y razón en el alumno, así como siempre optar por su memoria a largo plazo y no al corto.
Tercero: La educación no finaliza en el timbre. Podemos hacer mucho como padres, hermanos, tíos o primos por nuestros alumnos. Claro, no disponemos de todo el tiempo, pero bastan unos minutos diario con técnicas de aprendizaje significatico como el elaborar un mapa de la actual unidad que ven o hacer un organigrama de las unidades que han visto para estimular la enseñanza en nuestros infantes. Realmente no toma mucho tiempo y si demostramos interés por el infante, éste suele responder con interés por su aprendizaje.
No señores, la solución no está en el dinero, está en un cambio de mentalidad en el docente y en nosotros, pero, en lo que la SNTE y la SEP se dan cuenta que su aprendizaje memorístico no sirve pero más que para 3 cosas (para nada, para nada y para nada) aprovechemos el tiempo y dediquemos unos minutos diario a nuestros infantes, no es muy difícil.
El mensaje es clarísimo, sirve la “educación” como una de tantas invitaciones más a que los pobres y en general la población se movilice a centros urbanos que conlleva una serie de implcaciones sociales y de cultura sobre todo que redituan en el consumismo.
Es en los centros urbanos donde el estilo de vida está marcado por el consumismo y por un estilo de vida de mas “progreso” traduciendose siempre dicho “progrso” en consumir más y más articulos, bienes, y servicios que, en algunas ocasiones lejos de colabrar para la causa humana solo destruyen de a poco las relaciones y los tejidos sociales esto sin contar con los costes para el planeta en términos de deterioro ecológico y ambiental.
Y todo para qué? (como decía la cancion) para al final no salgan de las escuelas personas capaces de controlar su destino profesional si no más bien personas sumisas y listas para ser explotadas en la industria ah! y(muy importante) consumidores de campeonato.
Mi hija tiene un maestro que se la pasa diciendo entre otras cosas que México se debería pronunciar “Mecsico” por aquello de la “x” y no “Méjico” o “Oacsaca” en lugar de “Oajaca”, pero cuando en un “recado” que mandó a los papás escribió “hiba” y los niños, sus propios alumnos le dijeron que era sin “h” se enojó.
A para calidad de “profesores” que tenemos.
Y a todo lo que se ha dicho agregale que se la pasan en plantones y paros y que mas del 30% de los dias efectivos de escuela, no dan clases por lo mismo.
saludos
Una de las mejores formas de ver que dicho modelo no funciona es de hecho, darse una vuelta por las instituciones de educacion superior, estoy en 8° semestre y tengo compañeros que no saben hacer operaciones con fracciones y apenas saben leer, yo mismo no recuerdo como se sacan las raices cuadradas ni como se balancean ecuaciones quimicas.
Estoy 100% de acuerdo con lo que dice black wings, todo el dinero invertido no sirve de nada si no se usa en realmente mejorar la educacion que se le da a los niños, pero tambien los padres (o tios en mi caso) tenemos mucho que hacer fuera de los salones.
“necesitamos tomar en cuenta más puntos, tales como:
- Cambio en el plan educativo, dejando atrás los métodos memorísticos y tomar los significativos (paráfrisis, analogías, palabras clave, juego de rimas, mapas mentales, etc.)
- Cambio en la prioridad del docente: lo importante no es el sindicato, sino el estudiante.
- Apertura de mayores centros escolares en zonas suburbanas y rurales, ahí el sobrecupo es impresionante, llegando incluso a 35 estudiantes por aula, algo que ningún docente puede manejar.
- Cambio en la mentalidad de la sociedad de padres de familia: abordar los aspectos del programa y plan educativo y no sólo trivializar por aspectos como la tiendita escolar o la fachada de la escuela
- Mayor interes familiar por el avance del hijo(a): de nada sirve pagar una escuela privada, por ejemplo, si el niño(a) no tiene un respaldo familiar que lo ayude en su diario aprendizaje (el propio Piaget lo había dicho: el mayor aprendizaje está en la casa)”.
Me permito agregar:
-Sistemas efectivos de evaluación a los docentes con base en el desempeño de los estudiantes.
-Control y seguimiento de casos en nivel de planteles educativos, distritos escolares, municipios y estados.
-Apertura y divulgación de los programas de estudio.
-El civismo y la historia como materias obligatorias desde preescolar. Si reaprendemos a ser sociedad desde el kínder, entonces muy posiblemente dentro de 3 0 4 décadas nos comportemos mejor como sociedad. En cuanto a la historia, bueno es de elemental sentido común; pueblo sin historia no es pueblo.
Al resto de la Comunidad. Salud.
Con los pelos de la burra en la mano.
La mañana de hoy, caminaba por el primer cuadro de la ciudad presuroso a mi trabajo, cuando en una esquina, una portada de un diario, llamo poderosamente mi atención, pues publicó en primera plana “Advierten de drogas LSD en escuelas de Yucatán”.
Recordé un mail que me re enviaron hace un par de semanas, en el que supuestamente la Procuraduría General de la Republica recomendaba al lector ser extremadamente cuidadoso con las golosinas y estampitas que los niños compraban.
Me llamo la atención, pues hace un par de años ya me había llegado el mismo mail, lo único que cambio fue que ahora era “oficial”. (Logotipos que cualquiera en Internet puede copiar y pegar)
Tengo mis dudas:
En ese mensaje como en el anterior, hacen referencia a que las estampitas o timbres, siguen siendo de personajes como Bart Simpson, Superman, mariposas, payasos y otros personajes de Disney.
Puedo estar equivocado, pero los niños de ahora están más interesados en Naruto, Ben 10, los Padrinos Mágicos, Bob Esponja, Avatar, entre otros personajes.
La droga a la que hace mención es un psicotrópico que era muy popular a finales de los sesentas, utilizado en su mayoría por los hippies. Actualmente los psicotrópicos más populares son las anfetaminas y las metanfetaminas.
Si tan importante y tan real es el peligro, ya hubiese escuchado a Doriga, o a cualquier otro comunicador de medios masivos a nivel nacional dar la nota.
NO he visto por ninguna parte, que haya detenidos por estos casos, ni un reporte en algún hospital con casos de niños intoxicados por estas causas.
Las drogas más populares son: la marihuana, la cocaína, y la heroína. Además de los psicotrópicos antes mencionados.
No me imagino donde esta el negocio para un narcotraficante, en este caso, viéndolo por donde sea, no hay negocio.
Hace un par de días, tuvimos un caso, en donde se acusaron a unas personas de ser integrantes de los zetas. Ya sabemos en que paró. Cuando lo leí, no me podía imaginar que uno siendo sicario, estaría hacinado, en una casa humilde junto a muchas personas, sin los lujos y la tecnología a las que tienen acceso Es de sentido común, tan simple como eso.
Esto en si fue un error de la policía y no un error editorial.
No me parece justo, y lo ultimo que necesitamos los meridanos, es este tipo de noticias, que lo único que provocan es pánico e histeria en la población. En ese aspecto ya tenemos suficiente, y lo que deseamos es regresar a nuestra cotidiana y pacifica manera de vivir.
Hacer querer valido un mito como este, es el equivalente al chupacabras en su tiempo, o al mito de que ciertos billetes tenían cocaína.
Para dar este tipo de información, hay que tener los pelos de la burra en la mano, en caso contrario, es mejor no hacerlo.
Deseo estar equivocado y que con fundamentos fuertes y verdaderos me refuten esta teoría, pues no quiero creer, que algunos medios solamente les interesa el tiraje de sus ventas, sin importar el daño que puedan causar.

La directora Eidy (sic) Herrera muestra el documento emitido por la PGR en la que se advierte a los padres de familia del riesgo de sus hijo. ( Amílcar Rodríguez/SIPSE)



Los Grilleros