You are currently browsing the tag archive for the ‘poesia’ tag.
Por Tay Tay
My skin is like a map, of where my heart has been
And I can’t hide the marks, but it’s not a negative thing
So I let down my guard, drop my defences, down by my clothes
I’m learning to fall, with no safety net, to cushion the blow
I bruise easily, so be gentle when you handle me
There’s a mark you leave, like a love heart, carved on a tree
I bruise easily, can’t scratch the surface without moving me
Underneath I bruise easily, I bruise easily

Creo que de todo lo que me dijo, fue lo que más se me quedo. Me sentí muy tranquila en realidad platicando con ella. Creo que me pudo llegar a entender.
Has de tener mucho valor, más que nada yo no te veo deprimida, más bien te veo cansada, agotada.
Tu bien sabes que hasta el actor más profesional necesita un descanso y tu no te lo estas dando a ti misma. Siento que estas llevando tu vida como dando un gran espectáculo, tratando de tener a todos contentos con el modelo de niña que quieren que seas pero tienes que empezar hacer que respeten tu personalidad.
- Sientes que en algún momento dejaste de vivir tu etapa por cuidar de tu hermanita.
- Si. Me acuerdo como mi mamá me pedía que la cuidara para que ella fuera a agarrar el pedo con sus amigas…
- No estas para cederle las etapas de tu vida a nadie.
- Te juro que los odio.
- Intenta encontrar un termino medio para poder para tener una relación lo más sana que se pueda con ambos. ¿Qué crees que hubiera pasado si no se hubieran separado tus papás?, Si no hubieras vivido lo que viviste, ¿estarías aquí?
- No, posiblemente estuviera fumando un cigarro en el coche de alguna amiga o platicando con algún wey.
- Pero sin embargo estás aquí, contándome todo esto que quieres lograr y hacer. Tal vez… si no hubiera pasado todo esto serias una niña más preocupada por la fiesta del próximo día, o por el galán que piensa tener.
Desde esto empecé a verme menos mal…
menos jodida la verdad….
tal vez la loca y rara del cuento no sea yo. Puede ser que mas
adelante llegue a cambiar algo… o por lo menos alcanzar una
estrella….
una de las miles mas que quiero.
Por: 4lerock
Voy en mi auto de papel
Caminando por mis calles de papel
Entrando en mi casa de papel.
Abro mi puerta de papel y
Sacudo mis pies en el papel.
Otra vez veo tu rostro de papel
Y beso tus labios de papel
Detrás de tu foto de papel.
Golpean las gotas de papel
En mi ventana de papel
Y mojan mis ropas de papel
Que seco al sol de cuando en vez.
Saco mis libros de papel
Y escribo mis letras en papel
Las letras que me tienen de rehén.
Vomita las letras el papel
Tomo mis pastillas de papel
Para no escuchar esas voces de papel
Y de papel es el edén.
Y frágil el papel.
Por dAVo
Mi amor se desvanece entre barbitúricos, pastillas y alcohol.
Es incapaz ya de mirarme a los ojos.
No escucha mis gritos y empiezo a creer que son inútiles mis esfuerzos.
La levanto entre mis brazos y la deposito en la tina
Abriendo la llave con el agua fría saliendo a borbotones.
El humo del cigarro se encuentra dibujando siniestros patrones
Apartándola a cada segundo de este mundo.
¡Reacciona por el amor de Dios!
¿Qué voy a hacer sin ti?
Sin tu sonrisa y tus besos
Sin las tardes bajo el cerezo.
Ya no me escuchas, estas lejos.
![]()
Por dAVo
Pinte la puerta de azul para reflejar tu nombre
Con un aerosol dibuje nubes y mensajes ocultos
Con la esperanza de que algún día los descifraras
Para que entre planetas y estrellas me encontraras
Pinte la puerta de azul para recordarte
Para sentirte cerca de mi y no olvidarte
Son mil poemas hacia ti dedicados
Montañas de papeles conservados.
Pinte la puerta de azul y pasaste de largo
Obsesionada en tu mundo, no quisiste entrar
Es fuerte el dolor que ahora cargo
Pues a pesar de querer intentar
Tú nunca me podrás amar
Pinte la puerta de azul, y ya no estas
Te has ido, desvanecido, concluido.
Me arranque el corazón para ti
Pero lo dejaste en el congelador, frio y aturdido
Sin un latido.
Pinte la puerta de azul para reflejar tu nombre
Con un aerosol dibuje nubes y mensajes ocultos
Con la esperanza de que algún día los descifraras
Para que entre planetas y estrellas me encontraras
Pinte la puerta de azul para recordarte
Para sentirte cerca de mi y no olvidarte
Son mil poemas hacia ti dedicados
Montañas de papeles conservados.
Pinte la puerta de azul y pasaste de largo
Obsesionada en tu mundo, no quisiste entrar
Es fuerte el dolor que ahora cargo
Pues a pesar de querer intentar
Tú nunca me podrás amar
Pinte la puerta de azul, y ya no estas
Te has ido, desvanecido, concluido.
Me arranque el corazón para ti
Pero lo dejaste en el congelador, frio y aturdido
Sin un latido.

Por Baudel
.jpg)
Hablemos, hay cosas que debo decirte y no sé por donde empezar. Te pido tu atención, es importante para mí.
No, no digas nada, me lo has dicho todo y yo me quedé callado, no entendí nada cuando lo decías, mi entendimiento estaba nublado, pero eso no quiere decir que no te haya querido.
Tú eres mi padre, y estoy orgulloso de ser tu hijo; de que me hayas educado en la forma en que lo hiciste, de que me hayas abierto paso a machetazos entre la maleza de la vida, espinándote los pies y sangrando tu cara, acudiendo presuroso a recibir los golpes que eran para mí, todo para yo pisara entre los delicados céspedes del camino de mi existencia.
No sabes cómo te necesito ahora, no sabes cómo quisiera sentirme nuevamente un niño, tocar tu barba, correr y saltar a tus piernas y buscar que me abraces y sentirme seguro de todo.
Necesito sentir tu mano envolviendo la mía, guiándome en el camino; quiero oír la risa que te arrancaban mis gracias de niño. Quiero hacerme otra vez el dormido cuando te acercabas a besarme por las noches.
No sabes como extraño los paseos por el parque los domingos, los dulces que me comprabas, cuando me enseñaste a subirme a una bicicleta y cuado visitábamos a los abuelos.
Me haces falta, como cuando eras mi cómplice en mis travesuras, cuando me llevabas a la escuela y me dabas consejos, cuando hablaste conmigo el día que probé las drogas, cuando me dejó la mujer que amaba.
Fuiste mi escudo, mi héroe, el hombre juicioso a quien siempre le pude contar abiertamente mis cosas. Siempre fuiste un hombre que enfrentaba los infortunios de la vida como lo haría un soldado en batalla, y siempre encontrando una solución a todo, sin importar cuan difícil fuera la situación.
Sembraste en mi la semilla del trabajo, de las grandes aspiraciones, la prudencia, la equidad, y tantas cosas más; lograste que siguiera tus pasos, deseoso de un día ser como tú y llegar a verte orgulloso de mí. Seguí tu imagen, como un ciego se afanaría al más mínimo destello de luz.
Si ya sé… no me digas nada, déjame terminar, ya sé que con el tiempo, cuando crecí todo fue distinto, que nunca te escuchaba, que me volví una mala persona, un mal hijo, que nunca lograste que dijera: “Si, tienes razón, lo voy a intentar”. Eso ya lo sé de sobra, y no te imaginas como me pesó no atenderte a tiempo, cuando los hombres necesitan más que nunca tener la razón de su lado.
Pero en el fondo yo sabía que tenías toda la razón del mundo, mi impericia en la vida, mis escasos años, mi pobre visión de la juventud y toda mi insolencia en contra tuya retorcían tus nervios y tu tranquilidad, te hacían pensar que nunca cambiaría, que habías fallado como padre. ¿Crees que no me dolió cuando te vi llorar?, nunca te dije que te vi llorando amargamente, yo estaba escondido tras un mueble cerca de la puerta de tu habitación, y lo vi todo. ¡Maldita sea… sentí unas ganas tremendas de correr y abrazarte!, Pero pudo más en mi el orgullo, y el no tener el valor de pedir perdón. Hay muchas cosas que nunca te dije.
Nunca te dije que vi a un hombre arrodillado ante las cenizas de su padre, por no haberle dado el gusto de verlo convertido en todo un hombre, por andar perdiendo el tiempo y la vida en cosas fútiles, enemigas de la razón. Y cuando vi eso, me hice a la idea de que nunca probaría semejante trago, y ya ves…
Por eso ahora, déjame consolarme de algún modo, necesito escuchar de tus labios que estás orgulloso de mí, que soy un hombre digno y que soy lo que esperabas que fuera; quien con más derecho que tú para decirlo.
¿Sabes?… tengo un hijo, y me di cuenta que uso con él las mismas palabras que usabas conmigo a causa de toda mi insensatez, por eso vine a buscarte, como siempre tú debes tener la solución, dame un consejo y a mi vez, yo se lo daré a mi hijo, es muy importante para mí y para él.
Por favor, ignora esta lluvia, es más importante lo que hablamos, sé que no puedo hacerlo solo, tengo miedo de perder a mi hijo, no sé que hacer. Si tu sentiste este miedo, sabrás cuanto te necesito.
Caray… yo no sé que hago hablándote así… esta tumba jamás me va a contestar…
Lo tuyo es un caso rarísimo, algo realmente digno para la araña.
Tienes todo lo que una mujer de tu edad puede desear, pero te sientes miserable.
Tal vez es algo propio de la cualidad humana, nunca estar satisfecho, mantenerse inconforme y escupir al cielo vociferando lo infeliz y lo injusto que te trata todo el mundo.
Tres décadas han pasado ya desde que llegaste este planeta, y aun no sabes por que estas aquí.
Te he escuchado mientras tomamos un café, convencida de estar robando oxigeno sin aportar absolutamente nada.
He sido testigo de tus ataques de rabia, destrozando todo el lugar, porque estas tan enojada contigo misma que no soportas ver la felicidad ajena.
He sido tu paño de lágrimas cuando te han roto y has roto el corazón.
Confundida a la salida de cualquier bar, regresando a casa acompañada por cualquier patán, solamente para sentirte mas miserable al día siguiente.
En este momento me siento como un fotógrafo del Animal Planet que ya no puede intervenir al momento en que la cebra es capturada por el león o por algún cocodrilo, pues esta va directamente hacia ellos, dispuesta y gustosa.
Le has tomado gusto a la cocaína, dices que te hace sentir eufórica y poderosa, aunque sea por breves lapsos y cada vez sea mayor la cantidad que necesitar meterte al cuerpo.
El dinero no es problema, me expresas mientras manejas el convertible último modelo camino a la playa.
Algo de suicida debo de tener al aceptar acompañarte sabiendo tu estado.
Llegamos a la mansión de el “Chicho” uno de tus nuevos amantes que cumple años y esta festejando a lo grande.
El dj de moda esta amenizando la estancia, dos mujeres desnudas realizan su rutina con el fuego mientras los juniors se meten de todo como si estuvieran en bufete.
Una señorita que parecía salida de una revista con micro traje me toma de la mano, y me dirige a la alberca mientras te me pierdes de vista.
- Hoy soy tuya guapo, y me encanta serlo
Se que esta contratada por el anfitrión pues en la vida real estas cosas no suceden, no así.
He cometido el error de la noche pues te perdí de vista por la tentación.
Recorro la mansión tratando de localizarte, abriendo puertas y topándome con imágenes imborrables de situaciones que no puedo relatar.
Después de 45 minutos doy contigo en el baño de la habitación numero 7, sin ropa, inconsciente, con dos tipos abusando de ti, tomo una lámpara y golpeo en la cabeza al primero, el segundo asustado sale corriendo, te tomo entre los brazos gritando tu nombre para que reacciones, pero tu no dices nada, estas pálida.
Aúllo pidiendo ayuda, pero nadie llega, no tienes pulso, intento regresarte con RCP pero no reaccionas.
Has conseguido lo que querías.
Bonita manera de dejar este lugar.

Por las mañanas me levanto con la música de Beethoven patrocinado por el Ipod conectado al Sound System de la alcoba. Las sabanas de seda y el colchón de látex ergonómico traído de Asia intentan mantenerme en ella, aquí es donde el televisor de 52 pulgadas de plasma que pedí de Nueva York para escuchar las noticias entra en acción para arrebatarme el sueño.
Me doy un buen baño para comenzar el día; me rasuro con lo último en tecnología para afeitar, claro que no puede faltar el after shave y una loción tonificante de última generación.
Unas gotas de Calvin Klein aderezan mi limpieza.
Tengo un traje Armani listo, un reloj de cuatro mil dólares y un par de zapatos Manolo Blahnik recién boleados para vestirme.
El Blackberry me actualiza de las ganancias obtenidas desde la última hora en la que me fui a la cama, sin importarme cuantos menores de edad contratados a destajo he dejado sin futuro en la plantación.
Bajo al desayunador que tenemos en el jardín, junto a la cascada artificial, para poder admirar a las especies exóticas que he traído desde todo el planeta; es verdad que he tenido que corromper a algunos funcionarios pues en mi colección tengo varios ejemplares en peligro de extinción, pero lo valen, además, ¿Con quien estarían mejor cuidados si no es conmigo?
Bebo una taza de café negro sin azúcar, acompañados de dos panes recién tostados, cubiertos de mantequilla y aderezados con jalea de fresa.
Para terminar ingiero mis multi vitamínicos con un jugo de naranja recién exprimido.
Recibo las primeras llamadas del día.
El Cadillac negro en la puerta parece estar ansioso por partir.
Mi hija sale corriendo hacia donde estoy, le doy un beso a la princesa y me pregunta si esta noche podre ir a verla en su festival escolar.
- ¡Papito recuerda que me lo prometiste desde hace un mes.
- Cariño lo siento, hoy tengo que volar a Monterrey a una junta de negocios, pero al finalizar tu actuación estarán esperándote en tu camerino los girasoles que tanto te gustan, además he contratado al mejor director de videos musicales para no perderme los detalles de tu actuación vía Broadcast.
Me despido besándole la frente, mientras mi esposa esta ocupada atendiendo a la “Yayis” por el celular, fumándose el cuarto cigarro mentolado del día acompañado de un J&B, confirmando la cita con el arzobispo de nuestro Estado para ver que pueden hacer por los pobrecitos niños huérfanos.
Tengo el presentimiento de que hoy será un buen día.

¡Ja ja ja!
Me timbras a la medianoche
¿Y esperas que responda a tu celular?
¿Para que?
¿Para confirmar que estoy loca por ti?
¿Para que sepas que me preocupo por ti?
¡Imbécil, hijo de puta!
¡Egoísta manipulador!
¿Crees que a la hora que gustes puedes tenerme en tu colchón?
¡Que poca madre tienes señor sin corazón!
¿Por que no le llamas a una de tus golfas para estar a tu disposición?
Un mes ha pasado ya desde que me entregue a ti.
Un mes esperando una llamada tuya, un mensaje
¡Ya me lo hiciste varias veces maldito cabron!
De mi parte solo obtienes decepción
Te escuche, limpie tus lágrimas,
Te tome entre mis brazos mientras te decía que todo estaría mejor.
¿Pero que hiciste?
Me dejaste en un rincón
Abandonada en este sillón
Recordando cómo se quema tu habitación
¡Puto, malagradecido!
Espero que te haya dolido.
Ya no estoy para ti.
Solo estoy para mí.

Por Dragut
that she never would deceive me
but the devil take the women,
for they never can be easy.”
(Tradicional irlandesa)
En otoño también llueve…
Abril lo desperdicié atrapando tus miradas
con un cazamariposas roto.
En mayo renunciaste a tu máscara de acero
y yo renuncié a poder olvidarte nunca.
Lo bueno de amar en tierras extrañas
es que te obligas a escuchar las miradas,
a hablar con los ojos.
Lo malo de amar en tierras extrañas
es que a veces quieres quedarte para siempre.
Junio lo pasé deshaciendo tu cama
mientras tú deshacías mi pasado,
amándonos sobre la piel de musgo
a los pies de la sonriente Molly Malone.
Nuestros brindis eran cataclismos
capaces de detener el mundo;
supimos que Malraux y Huidobro
sólo habían escrito para nosotros.
Andando a dos metros del suelo,
hermosos y patéticos
fuimos recorriendo aquel verano.
En agosto (como cada agosto me dijiste)
los botes de humo nos hicieron bajar al suelo.
Hay muchas pelotas de goma, me voy a jugar a la calle
Volviste con la cabeza abierta
y descubrí en tus ojos la ira que mueve tu tierra.
Limpiándote la sangre me contaste
sobre viejas canciones y raídos retazos de tela coloreada
¿Cómo no pudiste entender
que el único himno que me importaba era tu risa
y la única bandera el rojo de tu pelo al viento?
Septiembre asomó amarilleando el viento,
sepultados los tréboles
bajo las doradas lágrimas de los olmos.
Sentí frío;
no era nostalgia de mi tierra, idiota: era nostalgia de ti.
En octubre, a traición, entre la lluvia,
se presentó mi vieja amiga Soledad.
Me susurró al oído “Eh, que en casa, en otoño, también llueve“
Asentí con la cabeza, la besé en los labios
y atravesé un lluvioso aeropuerto agarrándola por la cintura.
Había engordado un poco desde la última vez
Ahora, algunas veces, cada otoño
el viento me trae viejas canciones de lucha y olor a tierra mojada
y me pregunto cuántas cicatrices habrá en tu cabeza,
si te habrás ahorcado de algún arcoiris
al descubrir que tu guerra no es más que otra guerra más,
que tu enemigo estaba en tu espejo
y no en tu cama…
(I.M. de Marie O´Connell, luchadora digna de mejor causa)


Los Grilleros